Las novedades que introduce el nuevo Real Decreto 110/2015, de 20 de febrero, sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, se pueden sintetizar en:
1. La incorporación de los distribuidores como elemento clave de la recogida de RAEE.
2. La homogeneización de los requisitos técnicos a exigir a las instalaciones de tratamiento de residuos en todo el territorio nacional, equilibrando así la concesión de autorizaciones por las autoridades competentes y evitando distorsiones de mercados.
3. La unificación de criterios para la autorización de los sistemas colectivos de responsabilidad ampliada del productor (especialmente en materia de garantías financieras y calidad de los datos).
4. La modificación de las categorías de los AEE, que pasan a ser 7 frente a las 10 anteriores.
5. La imposición a los grandes distribuidores con zona de ventas superior a 400 m2 de la obligación de recoger RAEE muy pequeños.
6. La distinción entre AEE usado y RAEE.
7. La previsión de entrega de los aparatos usados por los usuarios a los comercios de segunda mano.
8. El desarrollo y concreción de muchas de las obligaciones derivadas de la responsabilidad ampliada del productor, de cara a que los Sistemas organizados por los productores y autorizados por las comunidades autónomas sean más eficientes, operativos, transparentes y fiables.