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Estrategias de circularidad para los productos

Desde una perspectiva medioambiental, la circularidad de los productos no tiene que ver con que tengan forma de círculo, sino con el ecodiseño y la economía circular. Estas serían algunas de las estrategias que consiguen que los productos sean más circulares:

  • Producto como servicio
    Convertir un producto en un sistema o un servicio crea un vínculo más fuerte con el cliente. En lugar de vender un producto se trata de arrendar el acceso a él.
  • Modularidad
    Un diseño modular facilita la personalización, el montaje, la reparación y la separación de los materiales al final de la vida útil.
  • Desmaterialización
    Reducir el volumen y peso del producto reduce el impacto en su producción, su transporte y en su tratamiento como desecho.
  • Utilización de materiales sostenibles
    Un material sostenible es aquel que es compostable, biodegradable, reciclable, reciclado o que provenga de cultivos regenerativos.
  • The Realist

    Fuente: https://www.agencyofdesign.co.uk/projects/design-out-waste/

  • Reducción del número de materiales
    Mezclar materiales en un mismo producto dificulta su separación y en consecuencia su reciclaje.
  • Reducción de recubrimientos
    Tratamientos como el cromado o las pinturas dificultan el reciclaje.
  • Reducción de sustancias peligrosas
    Los residuos que contienen sustancias como plomo, mercurio, arsénico o retardantes bromados de llamas, por ejemplo, pueden suponer un peligro para el medio ambiente y para la salud humana si no son tratados adecuadamente.
  • Preparado para el futuro
    Diseñar productos que se pueden adaptar fácilmente a nuevas tecnologías alarga su vida útil.
Fuente: https://residus.gencat.cat/web/.content/home/lagencia/publicacions/jornades/210519_raee_2019/targetes_exemple.pdf

Reciclaje de paneles fotovoltaicos

Entre 2016 y 2018 solo se recogió el 8,7% de los residuos de paneles fotovoltaicos puestos en el mercado. En este sentido, resultaría necesario que estos paneles figurasen en una categoría de residuos diferente a los RAEE, con unos objetivos de recogida acordes a sus características propias y distintos a los de puesta en el mercado.

Y esto porque el reciclaje de paneles fotovoltaicos está condicionado por:
• Su larga vida útil (alrededor de 30 años). Actualmente no se genera un volumen suficiente de estos residuos que permita obtener economías de escala y que rentabilice la creación de instalaciones de reciclaje específicas. Las proyecciones apuntan a que el volumen anual de residuos de paneles alcance las 30.000 toneladas a finales de esta década.
• Su composición. Los paneles fotovoltaicos de silicio son los mayoritarios en el mercado y están compuestos principalmente por vidrio (75% del peso) correspondiente a la base de la superficie, y un 10% de polímero en el encapsulante y la lámina posterior. Además, el panel cuenta con un marco de aluminio (8%), células de silicio (5%), interconectores de cobre (1%) y líneas de contacto de plata (0,1%). Los materiales de elevado valor se encuentran en pequeñas cantidades, si bien el contenido de aluminio sí que resulta atractivo y fácilmente extraíble.

Panel fotovoltaico

La recuperación de las obleas de silicio supone un verdadero reto, y actualmente el que se consigue extraer no dispone de la pureza suficiente para poder destinarse a otros usos. Se espera que la recuperación del silicio sea una prioridad en los próximos años, debido a las perspectivas de demanda de paneles fotovoltaicos y la escasez de este material (considerado materia prima fundamental para la Unión Europea desde 2020).
• Su reutilización. Cuando los paneles son descartados por las grandes plantas de generación pueden ser destinados al autoconsumo de empresas y hogares. Sin embargo, la demanda actual de paneles reutilizados es escasa debido a los precios bajos de los paneles nuevos provenientes en su mayor parte de China.

Fuente: https://www.recyclia.es/2021/II-INFORME-RECYCLIA.pdf

El problema de los RAEE en Australia

En Australia cuentan con un Plan Nacional de Reciclaje de Televisores y Ordenadores (National Television and Computer Recycling Scheme) desde 2011, con el objetivo de evitar que televisores, ordenadores, impresoras y periféricos informáticos vayan a parar a los vertederos.

En la cúspide de la industria de reciclaje, opaca por definición, se encuentran cuatro organizaciones o SCRAP (sistemas colectivos de responsabilidad ampliada del productor) que sirven de enlace entre los fabricantes de aparatos que financian el sistema y el gobierno. Estas organizaciones son las encargadas de supervisar el trabajo de los recicladores, pero también hacen las veces de recicladores de tal modo que sus obligaciones se solapan y confunden.

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Australia no tiene apenas capacidad para procesar estos aparatos por lo que, una vez recogidos por el sistema, los componentes (placas de circuitos, plástico y vidrio) se enviaban hasta hace poco al extranjero.

Los problemas de trazabilidad, transparencia y aplicación de la ley se hicieron patentes cuando en 2017 la Basel Action Network (BAN) intentó averiguar a dónde iban exactamente los RAEE de Australia. Para ello acoplaron receptores GPS en 35 viejos televisores de tubo, monitores planos e impresoras. Y vieron que tres pantallas LCD depositadas en Brisbane llegaban a un almacén en Hong Kong y luego a un vertedero ilegal en una zona rural de Tailandia, donde se abrieron paso hasta el interior.

Actualmente, la prioridad para Australia es crear una verdadera economía circular capaz de convertir los móviles desechados en oro, las placas base de los portátiles en encimeras de cocina y los paneles solares en bloques de construcción.

Fuente: https://www.theguardian.com/environment/2021/aug/22/going-to-e-waste-australias-recycling-failures-and-the-challenge-of-solar

El problema de los RAEE en India

India es actualmente el tercer productor mundial de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), después de Estados Unidos y China. Sin embargo, su capacidad de reciclaje es insuficiente para hacer frente al incesante aumento de estos residuos.

Depende de Chile, China, el Congo y otros países para obtener metales que son fundamentales en varios sectores. Por lo tanto, requiere de un ecosistema sólido para recuperar estos metales de los residuos y reducir así sus importaciones.

India E-Waste

En la actualidad, los RAEE se notifican y se subastan para venderlos a recicladores o manipuladores. Una gran parte de la economía de los residuos electrónicos está impulsada por el sector informal, que no se beneficia de las tecnologías de vanguardia que proporcionan seguridad y una alta pureza de los materiales recuperados.

Teniendo en cuenta que es 100 veces más barato producir un gramo de oro a través de estas fuentes secundarias, hay que considerar los residuos electrónicos como una fuente de riqueza importante. Y para aprovecharla haría falta:

  1. Reforzar la cadena de suministro para aumentar la recogida de residuos electrónicos, mejorar los mecanismos de separación e incrementar la participación de todos los implicados.
  2. Reducir la exportación de residuos electrónicos y productos intermedios como la pólvora negra.
  3. Comprender qué metales extraer y en qué forma (puros, óxidos agregados o de otro tipo) ayudará a elegir las tecnologías adecuadas para el reciclaje.
  4. Tecnologías rentables y específicas que cumplan los requisitos de los usuarios finales de estos metales.
Fuente: https://www.thehindubusinessline.com/opinion/e-waste-policy-needs-a-hard-reset/article35306504.ece

Reciclar las baterías de patinetes y similares

La gran cantidad de vehículos ligeros eléctricos (motos, bicicletas y todo tipo de patinetes) introducidos en el mercado últimamente requeriría la creación de una categoría específica para sus baterías de menos de 8 kg y la revisión de sus objetivos de reciclaje. Así lo afirma un reciente estudio europeo.

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Existe una discrepancia entre el número de estos productos introducidos en el mercado (ingente) y el volumen de residuos (ínfimo), porque la vida útil de las baterías de estos vehículos puede llegar a ser de 9 años.

Por lo tanto, cuanto más dinámico sea el mercado futuro de las baterías de estos vehículos, más razones habrá para considerar unos objetivos de reciclaje basados en la cantidad de residuos disponibles para la recogida en vez de lo puesto en el mercado a tres años.

Ese cambio de objetivo sería continuadamente ambicioso, en vez de más difícil de cumplir para los años 2025 y 2030, en los que todavía no se habría generado el suficiente residuo; y menos complicado en los años posteriores, porque ya habría un gran volumen de esos residuos.

Fuente: https://op.europa.eu/es/publication-detail/-/publication/5104e970-dd3a-11eb-895a-01aa75ed71a1

Cómo afectan los RAEE a la salud

Los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) contienen componentes valiosos que tienen valor económico si se reciclan. Sin embargo, también contienen sustancias potencialmente peligrosas que pueden liberarse directamente en el medio ambiente, y otras que pueden crearse durante los procesos de reciclaje, por ejemplo a través de la combustión. Esto es especialmente preocupante en el sector del reciclaje informal, donde no se utilizan procesos industriales modernos y donde la protección personal de los trabajadores puede ser inadecuada. Los procesos primitivos de reciclaje incluyen quemar cables de plástico para extraer cobre, el uso de ácido  para extraer oro de microprocesadores y el desmantelamiento manual de tubos de rayos catódicos para extraer pequeñas cantidades de materiales valiosos.

Salud

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Los niños suelen participar en estos procesos y pueden estar expuestos a grandes cantidades de sustancias tóxicas como plomo, cadmio, cromo, retardantes de llama bromados y dioxinas y bifenilos polibromados. Algunas de estas sustancias se han asociado con problemas en el desarrollo neurológico, incluso con niveles de exposición muy bajos. Tanto si están implicadas en la producción y el uso de residuos eléctricos y electrónicos, como si están relacionadas con su eliminación o exportación, las empresas están obligadas a evitar que los niños estén expuestos a las toxinas de sus productos y actividades. Porque la exposición directa e indirecta (incluida la ambiental) al reciclaje incorrecto de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos es una amenaza demostrada para la salud humana.

Fuente: Children and digital dumpsites: e-waste exposure and child health

Minería urbana

Jane Jacobs proclamó en Muerte y vida de las grandes ciudades (1961) que “las ciudades son las minas del futuro”. La madrina de los urbanistas predijo en cierta forma el auge de la minería urbana al darle una definición antes de que el mismo término existiera. En la actualidad haría referencia al reciclaje de minerales (como hierro, cobre, oro, plata…) extraídos de los residuos de la ciudad, ya sean edificios, infraestructuras, máquinas o aparatos.
Minería urbana
Vertederos y ciudades contienen metal desechado de todo tipo (vigas, tuberías, cables, vías de tranvías, restos industriales) que queda enterrado como si de una mina se tratara. A pesar de que aún no se haya perfeccionado la forma de separar pequeños trozos de metal de los materiales en los que están incrustados, la extracción desde estas minas urbanas tiene más ventajas que extraer los minerales directamente de la tierra. Además, el esfuerzo se ve recompensado gracias a que permiten un reciclaje continuo sin pérdida de calidad.

La idea de la minería urbana también puede ampliarse hasta el reciclaje y la reutilización sistemática de toda clase de residuos generados por los seres humanos, de manera que apenas hiciera falta recurrir a la naturaleza para producir nuevos bienes.

Aunque la visión de Jane Jacobs está aún muy lejos de convertirse en realidad, la incesante generación de residuos ha evidenciado la necesidad de ponerla en práctica y conseguir que los recursos entren en un círculo infinito (llámese núcleo urbano) del que nunca salgan (y no lleguen a llamarse residuos).

¿Qué es la reciclabilidad?

Un material usado es reciclable si se puede someter a un proceso (tratamiento) para que se pueda volver a utilizar.

En realidad, los residuos que depositamos en los contenedores de reciclaje no se pueden reciclar del todo. Una botella solo de vidrio, sin tapón y sin etiqueta podría reciclarse por completo, pero no hay un ningún producto que salga así al mercado. Una lata de aluminio, tras reducir las tintas de fuera y el recubrimiento del interior, llega a un 98% de reciclabilidad.

No circular

El papel y cartón están compuestos de fibra de celulosa, un material que funciona muy bien para el reciclaje, aunque con un número de veces limitado: unas 10. De cada brik solo se puede reciclar la parte de cartón: el plástico y el aluminio van a vertedero o se incineran.

Las plantas de reciclaje de plásticos separan en cuatro flujos:

  1. PET (las botellas de agua),
  2. HDPE o polietileno de alta densidad (las botellas blancas de leche y envases de productos de limpieza),
  3. formatos film (bolsas y envoltorios que pueden estar hechos de polietileno de baja densidad o polipropilenos…) y
  4. lo que se denomina plástico mezcla de poca calidad, donde se juntan todas las demás variedades: por ejemplo, un envase de yogur (que suele ser de poliestireno).

Desde el punto de vista del ecodiseño, los envases de plástico y vidrio más reciclables son los de color transparente.

El textil está hecho de una enorme mezcla de tejidos distintos, a lo que hay que sumar cremalleras, metales, abalorios… El calzado es todavía peor, ya que puede incorporar goma, textil, cuero, metales, plástico y hasta madera. Por eso es muy difícil reciclar ropa usada o que no se vende.

En definitiva, el producto monomaterial es el más reciclable.

Fuente: https://elpais.com/clima-y-medio-ambiente/2021-05-02/el-viaje-no-tan-circular-de-los-residuos-domesticos-en-espana.html

Decálogo para recuperar elementos clave de los RAEE

Las lámparas fluorescentes, las placas de circuito impreso, los imanes de neodimio y las baterías contienen materias primas críticas. Para recuperarlas, el proyecto europeo CEWASTE recomienda que:

  1. Se obligue a esa recuperación por ley.
  2. Se incentiven los mercados complementarios para estimular el uso de materias primas secundarias en nuevos productos.
  3. Se apliquen incentivos financieros o fiscales para estimular la viabilidad económica de la recuperación de las materias primas fundamentales y el uso de materias primas secundarias.
  4. Se promuevan plataformas en las que se una la oferta y la demanda de componentes, materiales y materias primas fundamentales.
  5. Se aumente la concienciación sobre la importancia del reciclaje.
  6. Los sistemas de responsabilidad ampliada del productor consoliden fracciones de productos ricos en materias primas críticas en cantidades adecuadas (agrupamiento), para que interese su reciclaje.
  7. Los agentes de la cadena de valor accedan a la información sobre los componentes que sean ricos en materias primas fundamentales, facilitando así el control de su reciclaje.
  8. Las autoridades competentes supervisen mejor la aplicación de:
    - las normas relativas al envío fuera de la Unión Europea de fracciones ricas en materias primas fundamentales
    - las normas técnicas a lo largo de la cadena de valor
  9. Las exigencias normativas de CEWASTE se integren en el estándar EN 50625 (Requisitos para la recogida, logística y tratamiento de RAEE), que a su vez tiene que ser jurídicamente vinculante.
  10. El sector consiga inversiones más específicas en investigación y desarrollo de nuevas tecnologías.
Fuente: https://cewaste.eu/wp-content/uploads/2021/04/CEWASTE-Final-Public-Raport.pdf

El reciclaje de RAEE en España

► Según Eurostat, la tasa de reciclaje de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) ha ido incrementado en nuestro país desde 2010, situándose por encima de la media de la Unión Europea en 2017 y 2018. En relación con la recogida separada de residuos de pilas y acumuladores se observa cierta estabilidad en los últimos años.
► Se estima que por cada euro de demanda final en el sector de reciclaje de RAEE y pilas, la economía genera 2,2 euros de valor añadido directo e indirecto.
► Las oportunidades de crecimiento de la industria de reciclaje de RAEE y pilas inciden en la minería urbana: recuperación y reciclaje de materiales fundamentales contenidos en los RAEE, que se definan como estratégicos atendiendo a las previsiones de crecimiento de la demanda y las capacidades existentes.
► La preparación para la reutilización y el reciclaje de las baterías de litio, así como la investigación e innovación en torno a la sostenibilidad de las baterías, representan áreas de actuación estratégicas.
► A mejorar:

  • el fortalecimiento de los sistemas de información y coordinación interterritorial
  • los mecanismos de recogida de residuos
  • la expansión de la actividad de preparación para la reutilización de RAEE
  • la cooperación para avanzar en materia de ecodiseño

► Hay que conseguir:

  • una modernización del modelo industrial actual
  • la generación de empleo verde
  • el fomento de I+D+i
  • el desarrollo de mercados de materias primas secundarias
  • el aprovechamiento del potencial asociado a la movilidad del futuro por parte de la industria de reciclaje de baterías
Fuente: https://www.recyclia.es/2020/INFORME-RECYCLIA.pdf