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El reciclaje de RAEE en España

► Según Eurostat, la tasa de reciclaje de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) ha ido incrementado en nuestro país desde 2010, situándose por encima de la media de la Unión Europea en 2017 y 2018. En relación con la recogida separada de residuos de pilas y acumuladores se observa cierta estabilidad en los últimos años.
► Se estima que por cada euro de demanda final en el sector de reciclaje de RAEE y pilas, la economía genera 2,2 euros de valor añadido directo e indirecto.
► Las oportunidades de crecimiento de la industria de reciclaje de RAEE y pilas inciden en la minería urbana: recuperación y reciclaje de materiales fundamentales contenidos en los RAEE, que se definan como estratégicos atendiendo a las previsiones de crecimiento de la demanda y las capacidades existentes.
► La preparación para la reutilización y el reciclaje de las baterías de litio, así como la investigación e innovación en torno a la sostenibilidad de las baterías, representan áreas de actuación estratégicas.
► A mejorar:

  • el fortalecimiento de los sistemas de información y coordinación interterritorial
  • los mecanismos de recogida de residuos
  • la expansión de la actividad de preparación para la reutilización de RAEE
  • la cooperación para avanzar en materia de ecodiseño

► Hay que conseguir:

  • una modernización del modelo industrial actual
  • la generación de empleo verde
  • el fomento de I+D+i
  • el desarrollo de mercados de materias primas secundarias
  • el aprovechamiento del potencial asociado a la movilidad del futuro por parte de la industria de reciclaje de baterías
Fuente: https://www.recyclia.es/2020/INFORME-RECYCLIA.pdf

RAEE: la mayor amenaza para nuestro planeta

Los residuos electrónicos deberían considerarse como la mayor amenaza actual para nuestro planeta, según la Global Recycling Foundation.

Las Naciones Unidas ya han advertido de que los actuales 53 millones de toneladas de residuos electrónicos que se generan al año se duplicarán con creces de aquí a 2050, convirtiéndose en el flujo de residuos de más rápido crecimiento en el mundo. De esa cantidad solo reciclamos unos 10 millones de toneladas al año y los metales preciosos que los integran, valorados en más de 55.000 millones de dólares, no se recuperan.

global recycling foundation

El presidente fundador de la Global Recycling Foundation, Ranjit Baxi, ha dicho: “Puede que ya sea demasiado tarde para frenar la marea de millones de teléfonos inteligentes desechados y otros residuos electrónicos, desde frigoríficos y televisores hasta microondas y monitores de PC”.

“No se trata solo de los artículos en sí, sino de los metales preciosos irreemplazables y los componentes peligrosos, como las baterías de iones de litio, el cadmio, el plomo y el mercurio, los productos químicos ignífugos y el ácido corrosivo que se utilizan en su fabricación. Son muchos residuos tóxicos que, si no se reciclan profesionalmente, acaban en vertederos”, advierte.

Por su parte, el presidente del Bureau of International Recycling afirma: “Tenemos que promover el reciclaje de los crecientes residuos electrónicos para generar un valioso séptimo recurso* que sea materia prima para la industria, al tiempo que ayudamos a cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU y actuamos contra el cambio climático”.

*El séptimo recurso sería el reciclaje, y los otros seis recursos naturales serían agua, aire, petróleo, gas natural, carbón y minerales.

Fuente: https://www.globalrecyclingday.com/wp-content/uploads/2021/02/Electronic-Waste.pdf

Cómo reciclar los plásticos de los RAEE

El tratamiento de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) en Europa genera 1,2 millones de toneladas de plásticos mezclados y esta cantidad no para de crecer. Los plásticos de los RAEE suelen contener aditivos no deseados que dificultan su reciclaje en Europa. Por eso el 75% se exporta a Asia, donde se reciclan para obtener plásticos secundarios que contienen sustancias peligrosas o acaban contaminando en vertederos. Hay que tener en cuenta que este material plástico actúa como una esponja sumergida en sustancias tóxicas, contaminando el medio ambiente directa o indirectamente (a través de la lixiviación u otro mecanismo de liberación).

El proyecto europeo PLAST2bCLEANED pretende desarrollar un proceso de reciclado para los plásticos de los RAEE que sea técnicamente factible, respetuoso con el medio ambiente y económicamente viable. Esto se lograría abordando el reciclaje de los dos plásticos más comunes de los RAEE y que contienen hasta un 20% de retardantes de llama bromados (BFR) y hasta un 5% de trióxido de antimonio (ATO): el acrilonitrilo butadieno estireno (ABS) y el poliestireno de alto impacto (HIPS).

Residuo electrónico RAEE
Las claves del proyecto, que se extenderá hasta 2023, serán:
(1) mejorar la clasificación de HIPS y ABS que contienen BFR de los otros que no
(2) utilizar disolventes sobrecalentados con esos plásticos
(3) separar aditivos para concentrar las fracciones de BFR y ATO y facilitar su reciclaje
(4) recuperar de manera energéticamente eficiente el disolvente y el polímero

Fuente: https://cordis.europa.eu/project/id/821087/es

El tratamiento de RAEE

El tratamiento de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) se inicia en una cinta de recepción de unidades, donde los componentes se dividen en tres grupos principales: tubos de rayos catódicos (CRT), plásticos y carcasas metálicas, y otros componentes.

1. La linea de procesamiento de CRT (Cathode Ray Tube), que contiene sustancias tóxicas, continúa con el desmontaje de bobinas, limpieza del tubo y eliminación de adhesivos y bandas antiexplosión. Posteriormente el tubo se corta con hilo caliente en dos partes: el cono (vidrio con plomo) y la pantalla (vidrio con fósforo). El cono se tritura en un molino y se deriva a una máquina de limpieza en seco, dando como resultado una materia prima secundaria (vidrio triturado limpio). A la pantalla, por su parte, se le retiran los polvos fosforados mediante una aspiradora manual y a continuación también se tritura.

Planta tratamiento RAEE

2. Las carcasas metálicas y los plásticos se desvían a una cinta de clasificación y depuración, donde se retiran los componentes extraños que hayan quedado adheridos, y se separan los materiales ferrosos, las carcasas no ferrosas, y los plásticos según los diferentes polímeros. Los materiales resultantes son compactados posteriormente.

3. El resto de componentes se separan en distintas fracciones: cables, placas de circuitos integrados, fuentes de alimentación, pilas y baterías, motores y micromotores, pantallas de visualización de cristal líquido (LCD) y otros. Los motores, transformadores y otros elementos con núcleo de acero y bobinas de cobre se desmontan con un seccionador hidráulico.

Fuente: https://desarrollosindustriales.com/equipos-y-plantas/raees-procesamiento-de-aparatos-electricos-y-electronicos

Novedades legislativas sobre RAEE en España (segunda parte)

El Real Decreto 27/2021, de 19 de enero, hace dos importantes modificaciones al Real Decreto 110/2015, sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos y al Real Decreto 106/2008, sobre pilas y acumuladores y la gestión ambiental de sus residuos:

  • Autorización de las instalaciones de gestión de residuos de pilas, acumuladores y baterías y de RAEE por las comunidades autónomas.

A. Los titulares de las instalaciones de gestión de residuos de pilas, acumuladores y baterías, que ya dispusieran de una autorización conforme al Real Decreto 106/2008, de 1 de febrero, comunicarán a las autoridades competentes de las comunidades autónomas en materia de residuos, en el plazo máximo de seis meses desde la entrada en vigor de este real decreto, la incorporación en su autorización de los códigos LER nacionales establecidos en el artículo 3 j), siempre que la misma ya contemple operaciones de gestión de los códigos LER 16 06 04, 16 06 05 y 20 01 34. La comunicación tendrá eficacia desde la fecha de su presentación.

B. Así mismo, los titulares de las instalaciones de gestión de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, que ya dispusieran de una autorización conforme al Real Decreto 110/2015, de 20 de febrero, comunicarán a las autoridades competentes de las comunidades autónomas en materia de residuos, en el plazo máximo de seis meses desde la entrada en vigor de este real decreto, la incorporación en su autorización de los códigos LER-RAEE 200123*-41*, 160211*-41*, 200136-62 y 160214-62. La comunicación tendrá eficacia desde la fecha de su presentación.

  • Adaptación de los sistemas individuales de responsabilidad ampliada del productor de AEE no selectivos.

Los sistemas individuales de responsabilidad ampliada del productor de AEE no selectivos existentes a la fecha de entrada en vigor de este real decreto, deberán comunicar dentro del plazo de 6 meses desde la publicación del presente real decreto al órgano competente de la comunidad autónoma, los tipos de aparatos que ponen en el mercado y cuyos residuos organizarán y financiarán. A partir de la fecha de entrada de la comunicación solo podrán organizar y financiar esos residuos, sin perjuicio de posteriores comunicaciones sobre nuevos tipos de aparatos que incorporen al sistema individual.

Novedades legislativas sobre RAEE en España (primera parte)

El Real Decreto 110/2015, de 20 de febrero, sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, ha incorporado los siguientes artículos en enero de 2021:

  • «Artículo 5 bis. Incentivos para la aplicación de la jerarquía de residuos. Con el fin de lograr los objetivos establecidos en el presente real decreto, las administraciones competentes harán uso de los instrumentos económicos o de otras medidas para incentivar la aplicación del principio de jerarquía de residuos, entre otros, los contemplados en el anexo IV bis de la Directiva 2008/98/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 19 de noviembre de 2008, sobre los residuos y por la que se derogan determinadas Directivas, así como en la Ley 22/2011, de 28 de julio.»
  • «5. En los traslados realizados desde los distribuidores, los sistemas de responsabilidad ampliada del productor podrán ser considerados poseedores del residuo a los efectos de actuar como operadores del traslado según lo establecido en el Real Decreto 553/2020, de 2 de junio, por el que se regula el traslado de residuos en el interior del territorio del Estado.»
  • «3. Los gestores que realicen recogida de RAEE en el marco de los acuerdos con centros de preparación para la reutilización incluirán en las instalaciones de recogida espacios habilitados para los RAEE que puedan ser destinados a la preparación para la reutilización. Los RAEE que se recojan en estas instalaciones se someterán a una revisión previa que priorice la preparación para la reutilización de los RAEE antes de su traslado a las instalaciones de tratamiento.»

Consumo sostenible

La gestión de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos se compone de una diversidad de enfoques, acciones, actores (productores, consumidores, recicladores y administraciones) y temas. La prevención, antes que el reciclaje o la reutilización, es la opción prioritaria para preservar el medioambiente. Desde el punto de vista de la producción, significa incluir la menor cantidad de elementos tóxicos en los equipos y facilitar su desensamblaje al final de su vida útil. Desde la perspectiva del consumidor, implica no solo deshacerse adecuadamente de los productos cuando ya no sirven, sino incluso evitar la compra de esos productos. En los aparatos eléctricos y electrónicos, los nuevos diseños van captando el interés de los consumidores y promueven un consumo continuo contra el que hay que rebelarse. El consumo responsable consiste, además, en elegir productos pensando en su impacto ambiental y social, teniendo en consideración hasta los procesos de producción, transporte y distribución. También optar por la reparación del producto una vez adquirido apunta a un consumo más responsable.

hardware

Ese consumo responsable favorece además la economía circular, cuyo principal objetivo es mantener el valor de los productos, materiales y recursos en la economía el mayor tiempo posible. En este modelo, el papel del consumidor es crucial: es quien decide cuándo un producto se transforma en residuo. Además, debe depositarlo en el lugar adecuado que permita su correcto tratamiento: para recuperar materiales y para proteger el medio ambiente y la salud de quienes lo tratan.

Contaminación encubierta por la brecha digital

El Convenio de Basilea, sobre el control de los movimientos transfronterizos de los desechos peligrosos y su eliminación, prohibía desde su entrada en vigor en 1992 la exportación e importación de residuos contaminantes. La prohibición tenía efecto inmediato para los residuos destinados a ser eliminados y a partir de 1997 para los residuos destinados a ser reciclados. Es el acuerdo ambiental mundial más exhaustivo en materia de residuos, y actualmente ha sido ratificado por 183 países entre los que no están Estados Unidos, que simplemente lo ha firmado.

¿A qué países se exportan estos contaminantes?

Sin embargo, hay evidencias de tráfico ilegal de desechos electrónicos entre los países más desarrollados y menos desarrollados. Ghana, Nigeria, China, India y Pakistán son los grandes receptores de esta “mercancía de segunda mano”, enviada con la excusa de reducir la brecha digital entre Norte y Sur. Organizaciones y administraciones públicas envían toda clase de material informático para contribuir al desarrollo tecnológico de los países más desfavorecidos.

En la Unión Europea, cuyos países miembros han ratificado el convenio, la legislación especifica que los productos son reutilizables si son testados para asegurar su funcionamiento y van correctamente embalados y etiquetados. Aun así, se estima que entre el 25% y el 75% de la mencionada mercancía exportada (uno de cada tres contenedores según las inspecciones aduaneras) está destrozada y no puede ser reutilizada.

El Convenio de Basilea, aunque necesario, no se ha mostrado del todo eficaz a la hora de evitar el llamado “dumping” medioambiental.

10 soluciones para el problema de los RAEE

La iniciativa destinada a la resolución del problema de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (Solving the E-waste Problem, StEP), en la que participa el sector privado, instituciones académicas, gobiernos, organizaciones no gubernamentales y organizaciones internacionales, ha establecido el siguiente conjunto de orientaciones para desarrollar sistemas de gestión y legislación sobre RAEE:

  1. Establecer un marco jurídico claro para la recogida y el reciclaje de RAEE.
  2. Introducir el concepto de “responsabilidad ampliada del productor” para garantizar que los productores financien la recogida y el reciclado de RAEE.
  3. Aplicar las leyes a todos los actores implicados y reforzar los mecanismos de control y cumplimiento para garantizar unas condiciones equitativas.
  4. Crear condiciones de inversión favorables para que los recicladores experimentados contribuyan con sus conocimientos técnicos.
  5. Crear un sistema de licencias o fomentar la certificación mediante normas internacionales para la recogida y el reciclaje.
  6. Utilizar el sistema de recogida informal para recoger RAEE y garantizar que se envíen a plantas de tratamiento autorizadas mediante incentivos.
  7. En los casos en que no existan instalaciones locales de tratamiento final para una fracción de RAEE, garantizar el acceso a plantas de tratamiento internacionales.
  8. Garantizar que los costes de funcionamiento del sistema sean transparentes e incentivar la competencia en el sistema de recogida y reciclaje en favor de una mejor relación coste-eficacia.
  9. Concienciar a todos los implicados en la recogida y el reciclaje de RAEE sobre los peligros para el medio ambiente y la salud de las personas, así como de las opciones existentes para tratar RAEE de una forma ambientalmente racional.
  10. Concienciar a los consumidores sobre los beneficios ambientales del reciclaje.
Fuente: https://www.itu.int/en/ITU-D/Environment/Documents/Toolbox/GEM-2020-Spanish.pdf

Cómo evitar que los RAEE se traten como chatarra

La práctica de recoger o comprar residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) y manipularlos junto con la chatarra metálica es, lamentablemente, muy común en todo el mundo. No es lo deseable porque esta práctica da lugar a problemas ambientales, de salud y de seguridad, ya que los RAEE pueden incluir sustancias peligrosas que deben extraerse y tratarse adecuadamente.

Además, el cumplimiento del objetivo mínimo de recogida de RAEE ha demostrado ser extremadamente difícil para la mayoría de los estados de la Unión Europea debido a la existencia de estos flujos de RAEE no oficiales.

¿Por qué sucede esto?

Principalmente porque los sistemas colectivos de responsabilidad ampliada de los productores (SCRAP) carecen de las competencias y la autoridad para acceder a los datos de las instalaciones. Por lo tanto, no hay casi información fiable sobre las toneladas de RAEE afectadas por estas prácticas. Ni siquiera hay una metodología apropiada y armonizada para reunir datos sobre la cantidad de RAEE que desaparece en el flujo de chatarra metálica.

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¿Cómo solucionar esto?

➢ Prohibiendo la práctica de comprar y tratar chatarra metálica que contenga RAEE, a no ser que sean tratados y procesados en instalaciones autorizadas.
➢ Inspeccionando y sancionando a las instalaciones que tratan RAEE y solo están autorizadas para tratar chatarra metálica.
➢ Estableciendo procedimientos fiables de recogida de datos para estimar los RAEE contenidos en la chatarra.
➢ Asegurando que los RAEE que siguen estas rutas puedan ser vigilados adecuadamente obligando al sector de la chatarra que informe sobre sus procesos y volúmenes.

Fuente: https://weee-forum.org/wp-content/uploads/2020/10/WEEE-in-Metal-Scrap_Issue-paper_Draft_v7_Final.pdf