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La gestión de RAEE en Suiza, Colombia y Japón

Suiza, Colombia y Japón se caracterizan por alcanzar altos niveles de desarrollo en la gestión de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) en sus respectivas regiones. Dentro de sus características comunes se encuentran:
• El establecimiento de la política de Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP) como base de los sistemas de gestión.
• El desarrollo de un marco normativo que define los actores involucrados y sus responsabilidades.
• La definición de los aparatos sujetos a las leyes y normativas de reciclaje.
• La libertad otorgada a los productores para definir los sistemas de gestión que les permitan cumplir sus obligaciones.
• El desarrollo de sistemas de gestión que están estrechamente asociados con industrias específicas, de modo que respondan a las necesidades particulares de estas industrias o empresas.

Los sistemas de gestión implementados en estos tres países presentan también ciertas diferencias. Una de las principales diferencias identificadas tiene relación con la existencia o inexistencia de tarifas que financian los sistemas de gestión y con el momento en que estas son aplicadas. En este sentido, hay tarifas que son aplicadas en el momento de la venta de productos, como ocurre en Suiza, y tarifas pagadas en el momento de la entrega de los RAEE, como ocurre en Japón y Colombia para grandes electrodomésticos. Además, hay casos en los cuales no existen cobros asociados al tratamiento de los RAEE, como en los pequeños electrodomésticos de Japón.

Economía circular y valorización de metales: residuos de apara

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Por otra parte, en Japón y Suiza la valorización de los RAEE es realizada dentro de los países porque cuentan con las tecnologías necesarias para hacerlo. Sin embargo, en Colombia los procesos de desmontaje son básicamente de tipo manual y las partes recuperadas son exportadas para su valorización.

Fuente: https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/47429/1/S2100496_es.pdf

Categorías, fracciones, grupos de tratamiento y códigos LER-RAEE

El código LER está formado por seis números que identifican de forma única al residuo según la Lista Europea de Residuos. Para el código combinado LER-RAEE se añaden dos dígitos que indican la categoría del aparato del que procede el residuo y su tipo de tratamiento específico. Los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) se dividen en las siguientes fracciones de recogida (FR):

Categorías y subcategorías de aparatos eléctricos y electrónicos

FR

Grupos de tratamiento de RAEE

Origen

Principales códigos LER–RAEE

1. Aparatos de intercambio temperatura

1.1. Aparato eléctrico de intercambio de temperatura con CFC, HCFC, HFC, HC, NH3

1.2. Aparato eléctrico de aire acondicionado

1.3. Aparato eléctrico con aceite en circuitos o condensadores

1

11*. Aparatos con CFC, HCFC, HFC, HC, NH3

Doméstico

200123*-11*

Profesional

160211*-11*

12*. Aparatos Aire acondicionado

Doméstico

200123*-12*

Profesional

160211*-12*

13*. Aparatos con aceite en circuitos o condensadores

Doméstico

200135*-13*

Profesional

160213*-13*

2. Monitores y pantallas

2.1. Monitores y pantallas LED

2.2. Otros monitores y pantallas

2

21*. Monitores y pantallas CRT

Doméstico

200135*-21*

Profesional

160213*-21*

22*. Otros monitores y pantallas con componentes peligrosos

Doméstico

200135*-22*

Profesional

160213*-22*

23. Monitores y pantallas LED

Doméstico

200136-23

Profesional

160214-23

3. Lámparas

3.1.Lámparas de descarga (Hg) y lámparas fluorescentes

3.2. Lámparas LED

3

31*. Lámparas de descarga, no LED y fluorescentes.

Doméstico

200121*-31*

Profesional

200121*-31*

32. Lámparas LED

Doméstico

200136-32

Profesional

160214-32

4. Grandes aparatos (Con una dimensión exterior superior a 50 cm)

4

41*. Grandes aparatos con componentes peligrosos

Doméstico

200123*-41*

200135*-41*

Profesional

160210*-41*

160211*-41*

160212*-41*

160213*-41*

42. Grandes aparatos (Resto)

Doméstico

200136-42

Profesional

160214-42

5. Pequeños aparatos (Sin ninguna dimensión exterior superior a 50 cm)

5

51*. Pequeños aparatos con componentes peligrosos y pilas incorporadas

Doméstico

200135*-51*

Profesional

160212*-51*

160213*-51*

52. Pequeños aparatos (Resto)

Doméstico

200136-52

Profesional

160214-52

6. Aparatos de informática y telecomunicaciones pequeños (Sin ninguna dimensión exterior superior a 50 cm)

6

61*. Aparatos de informática y telecomunicaciones pequeños con componentes peligrosos

Doméstico

200135*-61

Profesional

160213*-61*

62. Aparatos de informática y telecomunicaciones pequeños sin componentes peligrosos

Doméstico

200136-62

Profesional

160214-62

7. Paneles solares grandes (Con una dimensión exterior superior a 50 cm)

7

71. Paneles fotovoltaicos (Ej.: Silicio)

Profesional

160214-71

72*. Paneles fotovoltaicos peligrosos (Ej.: Teluro de cadmio)

Profesional

160213*-72*

Los RAEE de las fracciones de recogida 1, 2, 4 y 7 serán adecuadamente identificados a través de etiquetas con lectura electrónica, o instrumentos similares, que garanticen su trazabilidad. En el caso de los RAEE pertenecientes a las fracciones de recogida 3, 5 y 6 la identificación de lectura electrónica se aplicará del mismo modo que en el caso anterior, o a través del etiquetado de contenedores o sistemas de agrupación utilizados en la recogida y transporte. En cualquier caso, el código LER-RAEE aparecerá en los documentos de traslados recogidos en el Real Decreto 553/2020, de 2 de junio, por el que se regula el traslado de residuos en el interior del territorio del Estado.

* El asterisco indica que es peligroso

El impacto de la pandemia en los RAEE

En los tres primeros trimestres de 2020, las ventas de grandes electrodomésticos, como frigoríficos, lavadoras y hornos, cayeron entre un 6 y un 8%, mientras que los pequeños equipos informáticos y de telecomunicaciones solo disminuyeron un 1,4%. Dentro de esta última categoría, las ventas de ordenadores portátiles, teléfonos móviles y consolas aumentaron especialmente en los países de ingresos altos, pero cayeron en los países de ingresos bajos y medios.

Un reciente estudio revela las grandes diferencias regionales en el consumo de aparatos eléctricos y electrónicos debido al COVID-19. El mayor descenso se registró en el norte de África, Asia occidental, África subsahariana y Asia central, donde hubo una disminución del 30% en las ventas. Estas regiones cuentan con muchos países de ingresos bajos y medios, y no cuentan, por lo general, con una infraestructura adecuada para la gestión de RAEE. De ahí que esta reducción puede interpretarse como algo positivo temporalmente, ya que menos residuos son susceptibles de ser mal gestionados y dañar la salud y el medio ambiente. La consecuencia negativa es que los equipos electrónicos y eléctricos facilitan el desarrollo, y por tanto tener menos acceso a estos dispositivos lo dificulta.

El impacto cuantitativo del COVID-19 en la recogida y gestión de RAEE no está bien investigado todavía porque los datos no están disponibles de forma mensual o trimestral. Los datos públicos del Reino Unido, por ejemplo, muestran que en el segundo trimestre de 2020 la recogida de RAEE se redujo a la mitad en comparación con otros trimestres, incluido el tercero de 2020, que ya fue más normal.

Impact_Covid19_on_E-Waste_landscape_final

Fuente: https://www.scycle.info/impact-of-the-covid19-pandemic-on-e-waste/

Reacondicionar los teléfonos inteligentes es la mejor opción

Los teléfonos inteligentes suponen aproximadamente el 10% de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) mundiales. Las ventas han crecido tanto que los materiales necesarios para producirlos (incluidos metales preciosos) cada vez son más escasos.

El reciclaje es la mejor opción cuando los teléfonos inteligentes efectivamente llegan al final de su vida útil. Pero mantenerlos en uso durante más tiempo reduce la extracción de recursos para fabricar nuevos dispositivos y reduce la gestión de residuos.

Incentivar la reparación supondría la entrada en el mercado de cada vez más proveedores de servicios, lo que proporcionaría mayores niveles de competencia y haría bajar los precios, actualmente elevados en comparación con el producto nuevo.

Residuos smartphones
La Unión Europea ya ha introducido el “derecho a la reparación”, que también debería incluir las actualizaciones de software para que los fabricantes no puedan negarse a actualizar tras un periodo de tiempo predeterminado. Así se podrían mantener en uso teléfonos que de otro modo quedarían inservibles.

Por otra parte, mientras que los teléfonos se han vendido a menudo a través de contratos de 18-24 meses, éstos podrían convertirse simplemente en arrendamientos, donde el teléfono se devuelve al final del período contractual. Esto permitiría a los fabricantes recuperar toda la materia prima de sus productos y renovarlos para una segunda, tercera o cuarta vida. El uso de sistemas de depósito para incentivar la devolución de los teléfonos iría en la misma línea de recuperar el mayor número de dispositivos.

Fuente: https://www.weforum.org/agenda/2021/07/repair-not-recycle-tackle-ewaste-circular-economy-smartphones/

Día Internacional de los RAEE

La asociación WEEE Forum se fundó en 2002 y está formada por 43 organizaciones de responsabilidad ampliada del productor de aparatos eléctricos y electrónicos de todo el mundo. Los sistemas colectivos (SCRAP) españoles que pertenecen a WEEE Forum son Ecolec, Ecotic y Recyclia. Aunque la primera edición tuvo lugar el 13 de octubre de 2018, finalmente la asociación estableció el 14 de octubre como el Día Internacional de los RAEE, con acciones para promover la recogida, reparación, reutilización o reciclaje de estos residuos. Partiendo de las más de 50 empresas de 30 países que participaron al principio, los números se han ido incrementando año tras año. Este año, el Día Internacional de los RAEE se centrará en el papel crucial que cada uno de nosotros tiene para hacer realidad la circularidad de los equipos eléctricos y electrónicos. Porque si los depositamos en el lugar correcto cuando ya no nos sirven, evitamos que contaminen y que se salgan del círculo económico donde todo se aprovecha.

IEWD

Según un estudio encargado por el Parlamento Europeo, en la Unión Europea la demanda de ordenadores personales y tabletas aumentó un 4,6% interanual hasta diciembre de 2020. En este contexto, es aún más importante concienciar a los usuarios sobre las opciones que existen para estos dispositivos al final de su vida útil.

Las actividades del Día Internacional de los RAEE han sido desde conferencias hasta concursos y juegos, pasando por campañas de recogida en colegios y ciudades. Esta edición pondrá de manifiesto que el consumidor es la clave de la economía circular, en la que los residuos son considerados valiosos recursos.

Fuente: https://weee-forum.org/iewd-about/

Garantizar el adecuado tratamiento del residuo

¿Cómo se puede asegurar la correcta descontaminación y tratamiento de los residuos, especialmente de los peligrosos?

Muchos residuos acaban en manos de agentes no autorizados y acaban emitiendo a la atmósfera gases contaminantes, o se arrojan a nuestros campos y ríos millones de kilos de residuos con sustancias tóxicas para el medio ambiente y, por extensión, para la salud de flora, fauna y seres humanos.

Por ello es necesario que el sector de la distribución contribuya a que disminuyan las cantidades de residuos que se desvían hacia circuitos ilegales. También es fundamental la concienciación de la ciudadanía, que tiene el deber de tirar cada residuo en su lugar correspondiente con el fin de facilitar su reciclaje y evitar que contamine.

RAEEgestion

Es necesario que se persiga, se inspeccione y se sancione aquellas irregularidades que se contemplen en todos los lugares donde se descubran. Los Sistemas de Responsabilidad Ampliada del Productor (SRAP) deben garantizar un servicio universal y un sistema correcto de tratamiento de los residuos, pudiendo recogerlos en cualquier punto de la geografía española.

Por ejemplo, deberían extenderse los contenedores (de pilas, lámparas, medicamentos, pequeños aparatos eléctricos o electrónicos…) en puntos de venta para recoger de forma selectiva en tiendas, de forma que estas también se comprometan a facilitar la gestión del residuo que los consumidores quieran llevar allí. Todos estos residuos conllevan además la exigencia de la recogida separada, sin mezclar con el resto. La red de las tiendas de distribución (tiendas de electrodomésticos, supermercados, farmacias…) juega un papel fundamental por su proximidad al ciudadano. La recogida de residuos de esta forma permite garantizar la trazabilidad de los residuos, desde que se recogen hasta que se gestionan correctamente.

El problema de los RAEE en Australia

En Australia cuentan con un Plan Nacional de Reciclaje de Televisores y Ordenadores (National Television and Computer Recycling Scheme) desde 2011, con el objetivo de evitar que televisores, ordenadores, impresoras y periféricos informáticos vayan a parar a los vertederos.

En la cúspide de la industria de reciclaje, opaca por definición, se encuentran cuatro organizaciones o SCRAP (sistemas colectivos de responsabilidad ampliada del productor) que sirven de enlace entre los fabricantes de aparatos que financian el sistema y el gobierno. Estas organizaciones son las encargadas de supervisar el trabajo de los recicladores, pero también hacen las veces de recicladores de tal modo que sus obligaciones se solapan y confunden.

Australia recycling-infographic

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Australia no tiene apenas capacidad para procesar estos aparatos por lo que, una vez recogidos por el sistema, los componentes (placas de circuitos, plástico y vidrio) se enviaban hasta hace poco al extranjero.

Los problemas de trazabilidad, transparencia y aplicación de la ley se hicieron patentes cuando en 2017 la Basel Action Network (BAN) intentó averiguar a dónde iban exactamente los RAEE de Australia. Para ello acoplaron receptores GPS en 35 viejos televisores de tubo, monitores planos e impresoras. Y vieron que tres pantallas LCD depositadas en Brisbane llegaban a un almacén en Hong Kong y luego a un vertedero ilegal en una zona rural de Tailandia, donde se abrieron paso hasta el interior.

Actualmente, la prioridad para Australia es crear una verdadera economía circular capaz de convertir los móviles desechados en oro, las placas base de los portátiles en encimeras de cocina y los paneles solares en bloques de construcción.

Fuente: https://www.theguardian.com/environment/2021/aug/22/going-to-e-waste-australias-recycling-failures-and-the-challenge-of-solar

El problema de los RAEE en India

India es actualmente el tercer productor mundial de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), después de Estados Unidos y China. Sin embargo, su capacidad de reciclaje es insuficiente para hacer frente al incesante aumento de estos residuos.

Depende de Chile, China, el Congo y otros países para obtener metales que son fundamentales en varios sectores. Por lo tanto, requiere de un ecosistema sólido para recuperar estos metales de los residuos y reducir así sus importaciones.

India E-Waste

En la actualidad, los RAEE se notifican y se subastan para venderlos a recicladores o manipuladores. Una gran parte de la economía de los residuos electrónicos está impulsada por el sector informal, que no se beneficia de las tecnologías de vanguardia que proporcionan seguridad y una alta pureza de los materiales recuperados.

Teniendo en cuenta que es 100 veces más barato producir un gramo de oro a través de estas fuentes secundarias, hay que considerar los residuos electrónicos como una fuente de riqueza importante. Y para aprovecharla haría falta:

  1. Reforzar la cadena de suministro para aumentar la recogida de residuos electrónicos, mejorar los mecanismos de separación e incrementar la participación de todos los implicados.
  2. Reducir la exportación de residuos electrónicos y productos intermedios como la pólvora negra.
  3. Comprender qué metales extraer y en qué forma (puros, óxidos agregados o de otro tipo) ayudará a elegir las tecnologías adecuadas para el reciclaje.
  4. Tecnologías rentables y específicas que cumplan los requisitos de los usuarios finales de estos metales.
Fuente: https://www.thehindubusinessline.com/opinion/e-waste-policy-needs-a-hard-reset/article35306504.ece

La responsabilidad ampliada del productor

La Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados dedica un título a la “Responsabilidad ampliada del productor del producto” (RAP). En él se explica que en aplicación del principio de «quien contamina paga» la persona física o jurídica que fabrique, importe o adquiera en otros estados miembros de la Unión Europea, tiene la obligación de asumir la financiación de la gestión de los residuos que proceden de sus productos. La RAP abarca todo el ciclo de vida del producto, desde su fabricación hasta que se convierte en residuo. La primera vez que se estableció la responsabilidad del productor en la gestión de residuos fue en la Directiva 2002/96/CE del Parlamento Europeo y el Consejo, de 27 de enero de 2003.

Responsabilidad Ampliada del Productor

 

La responsabilidad ampliada del productor es un medio para estimular la prevención, el ecodiseño y la reciclabilidad de los productos, y para ello comprende una serie de obligaciones, que se asumen a través de sistemas individuales o colectivos de responsabilidad ampliada (SRAP). Estas obligaciones son, fundamentalmente, relativas a la prevención, puesta en el mercado y a la recogida de residuos (con una cantidad mínima exigida). La responsabilidad ampliada del productor se aplica actualmente a diversos flujos presentes en los residuos tales como envases, RAEEs, pilas y acumuladores, aceite, neumáticos, etc.

Una sociedad consumista como la nuestra lleva aparejada un peligroso incremento de residuos. Cuanto más se consume, más basura se genera. Y esos residuos se han convertido en un problema medioambiental de primer orden, por eso su gestión eficiente es fundamental. Hay muchas soluciones para resolver este problema, y la lucha contra las importaciones y las exportaciones fraudulentas de productos sometidos a responsabilidad ampliada del productor es una de ellas.

Cómo afectan los RAEE a la salud

Los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) contienen componentes valiosos que tienen valor económico si se reciclan. Sin embargo, también contienen sustancias potencialmente peligrosas que pueden liberarse directamente en el medio ambiente, y otras que pueden crearse durante los procesos de reciclaje, por ejemplo a través de la combustión. Esto es especialmente preocupante en el sector del reciclaje informal, donde no se utilizan procesos industriales modernos y donde la protección personal de los trabajadores puede ser inadecuada. Los procesos primitivos de reciclaje incluyen quemar cables de plástico para extraer cobre, el uso de ácido  para extraer oro de microprocesadores y el desmantelamiento manual de tubos de rayos catódicos para extraer pequeñas cantidades de materiales valiosos.

Salud

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Los niños suelen participar en estos procesos y pueden estar expuestos a grandes cantidades de sustancias tóxicas como plomo, cadmio, cromo, retardantes de llama bromados y dioxinas y bifenilos polibromados. Algunas de estas sustancias se han asociado con problemas en el desarrollo neurológico, incluso con niveles de exposición muy bajos. Tanto si están implicadas en la producción y el uso de residuos eléctricos y electrónicos, como si están relacionadas con su eliminación o exportación, las empresas están obligadas a evitar que los niños estén expuestos a las toxinas de sus productos y actividades. Porque la exposición directa e indirecta (incluida la ambiental) al reciclaje incorrecto de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos es una amenaza demostrada para la salud humana.

Fuente: Children and digital dumpsites: e-waste exposure and child health