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Reciclaje de paneles fotovoltaicos

Entre 2016 y 2018 solo se recogió el 8,7% de los residuos de paneles fotovoltaicos puestos en el mercado. En este sentido, resultaría necesario que estos paneles figurasen en una categoría de residuos diferente a los RAEE, con unos objetivos de recogida acordes a sus características propias y distintos a los de puesta en el mercado.

Y esto porque el reciclaje de paneles fotovoltaicos está condicionado por:
• Su larga vida útil (alrededor de 30 años). Actualmente no se genera un volumen suficiente de estos residuos que permita obtener economías de escala y que rentabilice la creación de instalaciones de reciclaje específicas. Las proyecciones apuntan a que el volumen anual de residuos de paneles alcance las 30.000 toneladas a finales de esta década.
• Su composición. Los paneles fotovoltaicos de silicio son los mayoritarios en el mercado y están compuestos principalmente por vidrio (75% del peso) correspondiente a la base de la superficie, y un 10% de polímero en el encapsulante y la lámina posterior. Además, el panel cuenta con un marco de aluminio (8%), células de silicio (5%), interconectores de cobre (1%) y líneas de contacto de plata (0,1%). Los materiales de elevado valor se encuentran en pequeñas cantidades, si bien el contenido de aluminio sí que resulta atractivo y fácilmente extraíble.

Panel fotovoltaico

La recuperación de las obleas de silicio supone un verdadero reto, y actualmente el que se consigue extraer no dispone de la pureza suficiente para poder destinarse a otros usos. Se espera que la recuperación del silicio sea una prioridad en los próximos años, debido a las perspectivas de demanda de paneles fotovoltaicos y la escasez de este material (considerado materia prima fundamental para la Unión Europea desde 2020).
• Su reutilización. Cuando los paneles son descartados por las grandes plantas de generación pueden ser destinados al autoconsumo de empresas y hogares. Sin embargo, la demanda actual de paneles reutilizados es escasa debido a los precios bajos de los paneles nuevos provenientes en su mayor parte de China.

Fuente: https://www.recyclia.es/2021/II-INFORME-RECYCLIA.pdf

Reacondicionar los teléfonos inteligentes es la mejor opción

Los teléfonos inteligentes suponen aproximadamente el 10% de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) mundiales. Las ventas han crecido tanto que los materiales necesarios para producirlos (incluidos metales preciosos) cada vez son más escasos.

El reciclaje es la mejor opción cuando los teléfonos inteligentes efectivamente llegan al final de su vida útil. Pero mantenerlos en uso durante más tiempo reduce la extracción de recursos para fabricar nuevos dispositivos y reduce la gestión de residuos.

Incentivar la reparación supondría la entrada en el mercado de cada vez más proveedores de servicios, lo que proporcionaría mayores niveles de competencia y haría bajar los precios, actualmente elevados en comparación con el producto nuevo.

Residuos smartphones
La Unión Europea ya ha introducido el “derecho a la reparación”, que también debería incluir las actualizaciones de software para que los fabricantes no puedan negarse a actualizar tras un periodo de tiempo predeterminado. Así se podrían mantener en uso teléfonos que de otro modo quedarían inservibles.

Por otra parte, mientras que los teléfonos se han vendido a menudo a través de contratos de 18-24 meses, éstos podrían convertirse simplemente en arrendamientos, donde el teléfono se devuelve al final del período contractual. Esto permitiría a los fabricantes recuperar toda la materia prima de sus productos y renovarlos para una segunda, tercera o cuarta vida. El uso de sistemas de depósito para incentivar la devolución de los teléfonos iría en la misma línea de recuperar el mayor número de dispositivos.

Fuente: https://www.weforum.org/agenda/2021/07/repair-not-recycle-tackle-ewaste-circular-economy-smartphones/

El coste global de los residuos electrónicos

Los consumidores sustituyen los aparatos electrónicos al menor inconveniente, y pocos eligen la reparación sobre el reemplazo. Y ese aumento en el consumo de la electrónica tiene dos efectos medioambientales adversos:

  1. Incrementa la extracción de minerales escasos como oro, plata, platino, titanio, mercurio, plomo o cobre.
  2. Las grandes cantidades de dispositivos desechados producen unos residuos contaminantes de difícil gestión. En las plantas de reciclaje, los dispositivos tienen que ser laboriosamente ordenados y desmontados, con especial atención a los materiales tóxicos. Esto puede llegar a hacer inviable el negocio de su reciclaje.
¿De quién es la responsabilidad?
  1. La reparación y reutilización son la mejor opción, pero la obsolescencia obstaculiza una segunda oportunidad si los dispositivos antiguos no reciben soporte de fabricantes y desarrolladores. Ellos son los que hacen cada vez menos viable mantener un viejo aparato, incluso haciendo (mal) uso de las actualizaciones de software para acabar de inutilizarlo.
  2. Los gobiernos deben regular la gestión de estos residuos. Además de premiar a las empresas con buenas prácticas (sin obsolescencia programada, que alarguen la vida útil, con programas de recompra y reciclaje de antiguos modelos…) o fomentar la creación de centros de reparación y reutilización, con beneficios sociales añadidos como dar trabajo a personas en riesgo de exclusión social.
  3. Los consumidores pueden resistirse, o al menos retrasar, la adquisición de nuevos dispositivos hasta que realmente los necesiten. Pueden reparar y/o revender dispositivos cuando sea posible. Y sino, como mínimo, los deberían reciclar.

La electrónica siempre ha producido residuos complejos, pero la cantidad y la velocidad de descarte ha aumentado exponencialmente en los últimos años. Hubo un tiempo en que los televisores se mantenían durante más de una década, pero ahora casi no hay ningún dispositivo que dure más de un par de años en manos del propietario original.

Fuente: http://www.theatlantic.com/technology/archive/2016/09/the-global-cost-of-electronic-waste/502019/

Principios en la cadena de valor de las baterías

Ante el aumento masivo del uso de baterías recargables, Amnistía Internacional pide lo siguiente a los fabricantes de los aparatos eléctricos y electrónicos que funcionan con baterías:

  • Que los diseñen con la perspectiva del reciclaje porque así permitirían que puedan seguir utilizándose incluso después de que la batería original empiece a perder capacidad. Tiene que ser sencillo extraer una batería para su reciclaje o su reutilización para almacenamiento en instalaciones fijas. Las baterías no deben acabar en vertederos.
  • Establecer estándares e incentivos (fiscales) de eficiencia energética para productos que ahorren energía durante la fase de uso y que, por tanto, utilicen baterías más pequeñas que se fabriquen con menos recursos naturales.

Baterías

  • La duración de las baterías de ion-litio debe aumentarse para que sea de 5 años como mínimo, y los dispositivos deben concebirse de manera que la sustitución de la batería sea segura y rentable.
  • Los fabricantes deben diseñar dispositivos de los que se puedan retirar las baterías con herramientas normales sin dañar el producto y proporcionar instrucciones para su retirada segura.
  • En la fabricación debe evitarse o minimizarse el uso de materiales peligrosos.

En definitiva se trata de aumentar la durabilidad, reparabilidad y reutilización de los productos que funcionan con batería. Porque las deficiencias de diseño, operación y gestión de residuos de las baterías son la causa de una creciente contaminación y daños para la salud.

Fuente: https://www.amnesty.org/download/Documents/ACT3035442021SPANISH.PDF

Oportunidades de mercado relacionadas con los residuos

La Comisión de Comercio y Desarrollo Sostenible ha identificado 60 oportunidades de negocio que contribuyen al logro de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.

En materia de residuos, las oportunidades están directamente alineadas con la economía circular y la reducción del desperdicio alimentario (alimentos y envases). Al adoptar un enfoque circular para el diseño, la fabricación y la reutilización, estos modelos de negocio mantienen los recursos en juego durante el mayor tiempo posible, recuperando y reutilizando los materiales y productos usados:

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  1. Modelos circulares en automoción. Las tasas de recogida de vehículos al final de su vida son en general muy altas (más del 70% en la UE, por ejemplo). Sin embargo, solo un pequeño número de componentes suele ser el responsable de poner fin a la vida útil de un vehículo, que podría ampliarse significativamente si estos componentes se rehicieran y utilizaran en coches de ocasión.
  2. Modelos circulares en los aparatos eléctricos y electrónicos. Muchos electrodomésticos y mucha maquinaria industrial están bien adaptados a los modelos circulares, pero son recogidos y reutilizados mucho menos que los coches. Una lavadora, por ejemplo, suele contener entre 30 y 40 kg de acero, por lo que una máquina reacondicionada podría reducir los costes de materiales en un 60%. Las empresas podrían pasar de la venta al alquiler de maquinaria o reparación, para asegurarse que la recogida y la renovación sean óptimas. Este cambio animaría a los fabricantes a diseñar productos con menores riesgos de quedar obsoletos y mayor durabilidad.
  3. La economía colaborativa. Al revender, ofrecer, intercambiar, alquilar y prestar ayuda, estos modelos prolongan la vida útil de bienes que consumen recursos, disminuyen la demanda de recambios y reducen los residuos hasta un 20%.
Fuente: http://report.businesscommission.org/uploads/BetterBiz-BetterWorld_170215_012417.pdf

¿Cómo tiene que ser un electrodoméstico ecológico?

En base a los nuevos criterios de la Comisión Europea para la concesión de la etiqueta ecológica a ordenadores personales, portátiles y tabletas, estos podrían hacerse extensibles a todo tipo de aparatos eléctricos y electrónicos de la siguiente manera:

1. Ahorro en el consumo de energía
2. Ahorro en el consumo de agua (si procede)
3. Reducción/eliminación de sustancias peligrosas específicas en el producto, los subconjuntos y los componentes
4. Prolongación de la vida útil

a) Ensayo de durabilidad y funcionamiento óptimo
b) Garantía completa del producto, de reparación y de sustitución de piezas o componentes

5. Diseño, selección de materiales y gestión al final de la vida útil

EU Ecolabela) Diseño para fácil desmontaje y reutilización o reciclaje
b) Materiales reciclados y reciclables
c) Diseño y materiales embalaje

6. Información al usuario

a) Instrucciones de uso responsable y de eliminación al final de uso.

Es decir, el electrodoméstico ecológico sería aquel que fuese muy eficiente energéticamente, que ha sido diseñado teniendo en cuenta todo un largo ciclo de vida, hecho con materiales sostenibles lo menos tóxicos posible y que ofrece la más completa información al consumidor.

The Eco Declaration
Ecma International (antes European Computer Manufacturers Association) también tiene su declaración medioambiental para productos de tecnologías de la información y comunicación, y electrónica de consumo. En ella se especifican detalles relativos a la política medioambiental (sistemas de gestión y reciclaje) de la empresa, y los siguientes apartados sobre los productos que fabrica:

  1. Sustancias peligrosas
  2. Baterías
  3. Materiales de los consumibles
  4. Materiales del embalaje
  5. Información específica para el reciclaje
  6. Diseño medioambientalmente comprometido (desmontaje, reciclaje, vida útil…)
  7. Consumo energético
  8. Emisiones
  9. Documentación
Ver ECO DECLARACIÓN (en inglés) de ordenadores y monitores

8 consejos para reducir tu huella de carbono

Screenshot_2020-08-10 Naciones Unidas - Actúa ahora, campaña de acción climática

La huella de carbono es la forma de cuantificar las emisiones de gases de efecto invernadero que son liberados a la atmósfera directa o indirectamente. Tres cuartas partes de los GEI que se emiten corresponden al dióxido de carbono (CO₂). La quema de carbón, gas natural y petróleo para electricidad y calefacción es la mayor fuente única de emisiones globales de GEI. Incluye también el consumo de esa electricidad, por lo que minimizarlo contribuye a reducir esas emisiones. Y de ahí también que sea absolutamente necesario dejar de lado esos combustibles fósiles y optar por fuentes de energía renovables. Realizar este cambio a nivel individual puede resultar complicado para una gran mayoría. Sin embargo, estos ocho consejos sí son fáciles de seguir por tod@s:

1 – Ahorra electricidad: apaga y desenchufa todo lo que no uses, y lo que uses, mejor en “modo económico”.

2 – Para iluminar, la tecnología LED es la más eficiente.

3 – Termostato a 21ºC en invierno y a 25ºC en verano.

4 – No utilices secadora: ni de ropa, ni de pelo, ni de manos.

5 – Ahorra papel: todo digital e imprime lo imprescindible.

6 – Evita lo que sea de usar y tirar: reutilizar es la clave.

7 – Camina. Si no, bicicleta. Si no, transporte público. Si no, comparte coche. Si no, coche eléctrico.

8 – Cultiva plantas o planta un árbol. La fotosíntesis es la mejor manera de neutralizar el CO₂ que ya se ha emitido a la atmósfera.

Cómo deshacerse de los aparatos eléctricos y electrónicos

Cualquiera que tenga un aparato eléctrico o electrónico usado o viejo tiene dos opciones: destinarlo a su reutilización o desecharlo separadamente del resto de residuos. La primera opción es la más deseable, incluso en el caso de que los aparatos usados no funcionen correctamente. Ese segundo uso solo será posible si se entrega:

֍ a entidades sociales sin ánimo de lucro que arreglan y/o venden esos aparatos,
֍ a empresas dedicadas al mercado de segunda mano con entrega in situ o con recogida a domicilio, o
֍ a través de otras vías de reutilización y alargamiento de la vida útil de los productos, como por ejemplo de particular a particular.

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En el segundo supuesto, la responsabilidad medioambiental de los usuarios de estos aparatos concluye con la entrega del residuo (RAEE) en las instalaciones o puntos de recogida:
֍ de las Entidades Locales. Es decir, en los puntos limpios de los ayuntamientos, que pueden ser:

– fijos: instalación permanente en un punto concreto del municipio.
– móviles: cuando un camión multirresiduo recorre diferentes zonas del municipio.

֍ de los distribuidores. En muchas tiendas que venden estos aparatos hay contenedores específicos donde depositarlos cuando se convierten en residuos.
֍ de los gestores de residuos. Requiere ir a la instalación del gestor autorizado a entregar el RAEE.
֍ con su entrega en las redes de recogida de los productores de AEE. Los productores de aparatos eléctricos y electrónicos son, a grosso modo, los fabricantes o importadores.

El derecho a reparar

El camino hacia un nuevo producto es muy fácil, y el camino hacia una reparación satisfactoria es muy difícil
Martine Postma, fundadora y directora de la Fundación Internacional Repair Café

El octubre pasado la Unión Europea adoptó un paquete de medidas de ecodiseño que mejorará cinco tipos de productos habituales en todos los hogares: aparatos de iluminación, refrigeradores, pantallas de televisión, lavavajillas y lavadoras.

A partir de marzo de 2021, los fabricantes que vendan estos aparatos deberán asegurarse de:
- que las piezas de repuesto estén disponibles durante varios años después del lanzamiento de su producto.
- que sus artículos se puedan desmontar fácilmente (por ejemplo, usando tornillos y no pegamento).
- dar acceso a información técnica a los profesionales de reparación.

Aunque la medida es ambiciosa, estas reglas no se aplicarían a equipos electrónicos como ordenadores portátiles, tabletas y teléfonos móviles. El siguiente gran paso estaría dirigido a su reparabilidad, empezando por las baterías que los hacen funcionar y la posibilidad de su fácil reemplazo.

Otra barrera importante para la reparación es la falta de habilidades del público en general, en lugar de la irreparabilidad real de los productos. No saber diagnosticar y arreglar fallos conlleva a que nos deshagamos de aquello que está estropeado.

Si se popularizara la reparación:
- la solución de averías sería más barata y rápida.
- habría más talleres tecnológicos disponibles para que los usuarios aprovecharan mejor los productos. Ejemplo: móviles que se desechan porque el almacenamiento se ha agotado.
- se reducirían los residuos al no reemplazar tan rápidamente los productos.
- se fabricarían productos con menos fallos.

Los 10 productos que más reparamos

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¿Cómo se reciclan los RAEE?

Los residuos de aparatos eléctricos o electrónicos (RAEE) son un grupo de residuos que, debido a su diversidad, están fabricados con materiales de tipología y naturaleza muy heterogénea: plásticos, metales, vidrios, maderas, cartón o caucho. Además, los materiales que los componen pueden contener sustancias peligrosas, que si no se procesan separadamente mediante gestores especializados, por una mala manipulación o un destino final erróneo se pueden convertir en muy nocivos o suponer un riesgo grave para el medio ambiente y la salud humana.

GUIA_RESIDUOS_DOMESTICOS_ARAGON-25La preparación para la reutilización debe ser una de las primeras opciones en el manejo de residuos, ya que es material y energéticamente la más eficiente. Consiste en la comprobación, limpieza y/o reparación de aparatos descartados para posibilitar que vuelvan a usarse. Su recuperación dependerá en gran medida de una recogida separada y cuidadosa, de forma que no se dañen en la manipulación. Por ejemplo, los cartuchos de tinta, que también son RAEE, pueden ser reutilizados mediante su rellenado.

Para su reciclaje, los RAEE peligrosos se someten a una descontaminación, retirando sus posibles fluidos (refrigerantes, aceites y otros), y desmontando otros componentes peligrosos y valiosos. Tras su desmontaje y descontaminación, los residuos son tratados mediante procesos mecánicos de trituración o fragmentación, generándose diferentes materiales y fracciones que se destinan a operaciones de reciclaje y valorización y, en su caso, materiales no valorizables que se eliminan en vertedero.

Los procesos de reciclaje de las pilas y acumuladores son diferentes dependiendo de su tipología. Por ejemplo, las pilas de botón se valorizan mediante la destilación del mercurio, mientras que las pilas estándar o las baterías de móvil y de los automóviles se someten a un proceso hidrometalúrgico mediante el cual se separan todos los metales que contienen.

Fuente: http://www.aragon.es/estaticos/GobiernoAragon/Departamentos/AgriculturaGanaderiaMedioAmbiente/TEMAS_MEDIO_AMBIENTE/AREAS/RESIDUOS/GUIA_RESIDUOS_DOMESTICOS_ARAGON.pdf