Tag Archives:

¿Cómo se reciclan las baterías?

Cada vez utilizamos más pilas y baterías para nuestros aparatos, gracias a las cuales no necesitan ser enchufados a la red eléctrica más que para cargarse. A ese incesante crecimiento se han unido recientemente las baterías de los coches híbridos y eléctricos. Sin embargo, su heterogeneidad está suponiendo un problema medioambiental a la hora de su gestión como residuos. A diferencia de otro tipo de baterías industriales, que suelen tener un tamaño y formato estándar, las de propulsión eléctrica están adaptadas a cada modelo de coche y su composición es muy variada, a pesar de que en su mayoría se basan en iones de litio. Esto impide diseñar un único proceso de reciclaje que permita recuperar el máximo de materias primas.
oldminingtec
La separación es siempre la clave en el reciclaje de cualquier material, y lo es ya desde el origen, es decir, desde que el producto es desechado en el lugar adecuado. En este sentido, lo fundamental en las baterías de iones de litio es conseguir separar los materiales de los electrodos dando como resultado un material reciclado cuyas prestaciones sean tan buenas como la propia materia prima. Y esto puede lograrse con agua como disolvente y tecnologías de la industria minera, de tal forma que los componentes separados pueden devolverse al fabricante y transformarse en baterías nuevas, cerrando así su ciclo de vida.

La declaración “Step up”

Con el año 2020 como horizonte temporal, 21 conocidas empresas se han comprometido públicamente a intensificar su lucha contra el cambio climático en la que han llamado la “Step Up Declaration”. Se trata de una alianza que aprovecha el poder de las tecnologías emergentes y la cuarta revolución industrial para ayudar a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Cada una de ellas ha establecido sus propios compromisos y solo las siguientes compañías han incluido los residuos y el reciclaje entre ellos:

https://stepupdeclaration.org/

  • Supermicro: Genera basura electrónica cada vez que los centros de datos actualizan su servidor, y equipos de almacenamiento y red, lo que ocurre cada 3-5 años. Quiere reducirla para 2025.
  • Tech Mahindra: Se ha asociado con proveedores aprobados por el gobierno indio porque ofrecen más garantías para desechar y reciclar de manera segura los residuos electrónicos. Además, reducirán un 15% el consumo de papel para 2021, lo que evitará esos residuos también.
  • Cisco Systems: Ya informa anualmente de los progresos hechos por sus proveedores, incluidos los socios de montaje final, proveedores de componentes, proveedores de transporte y empresas de reciclaje, en cuanto a reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
  • Autodesk: Ayudará sus clientes a reducir los residuos que generan.
Fuente: https://stepupdeclaration.org/thecoalition/

¿Cuánto cuesta reciclar?

Reciclar consiste en aprovechar al máximo posible algo que se desecha. Según la naturaleza de ese residuo se recicla de una manera o de otra, para lo cual es necesaria una separación previa. Como consecuencia luego tiene que haber una recogida selectiva. Dividiendo los residuos es como más rendimiento se obtiene de ellos y la manera de evitar que se desperdicien en un vertedero.

SIG

En España, esta selección de residuos está ligada a un Sistema Integrado de Gestión o Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor, es decir, una organización que se encarga de la recogida de unos tipos concretos de residuos: vidrio, papel, envases, neumáticos, aceite, baterías, aparatos eléctricos o electrónicos… El SIG o SCRAP se financia a través de un sobrecoste aplicado al producto nuevo, y que se calcula en base al valor estimado de todo el ciclo hasta su valorización o tratamiento último. Hay que tener en cuenta que en este coste hay que hacer frente al denominado residuo histórico, difícilmente cuantificable en muchos casos.

Pero ¿cuánto debe pagar el productor que pone en el mercado ese residuo por su reciclaje? La respuesta no es sencilla. Los sistemas de gestión tienen en cuenta muchos factores y especialmente, los atributos del residuo en cuestión, como su peso, volumen, composición, procesos para su valorización y tratamiento, residuo histórico, etc.

Esta extraordinaria complejidad ha hecho necesaria la implementación de avanzadas fórmulas de análisis de datos históricos, datos obtenidos en tiempo real, tendencias, estadísticas de productos y materiales, etc. que sirven para modelizar los costes aplicables en cada momento. Estos costes también se ven afectados directamente por variables de mercado como son los precios de los carburantes, así como la propia fluctuación de la cotización de los materiales recuperados.

El reto derivado de las exigentes normativas de la gestión selectiva de residuos, y la aparición progresiva de SIG en las diferentes categorías de residuos, es una realidad creciente.

Preparación para la reutilización

Reutilización: cualquier operación mediante la cual productos o componentes que no sean residuos se utilizan de nuevo con la misma finalidad para la que fueron concebidos.

Preparación para la reutilización: la operación de valorización consistente en la comprobación, limpieza o reparación, mediante la cual productos o componentes de productos que se hayan convertido en residuos se preparan para que puedan reutilizarse sin ninguna otra transformación previa.

Directiva 2008/98/CE sobre residuos

Según la jerarquía de residuos, establecida por primera vez en la Directiva 2008/98/CE, la reutilización prevalece sobre el reciclaje y así figura en la legislación posterior de los países europeos. Pese a ello, se ha prestado atención preferente y casi exclusiva al reciclaje, pero se ha dedicado poco o ningún interés a apoyar estudios o proyectos que permitan optimizar la eficiencia de los procesos de reutilización o de preparación para la reutilización, así como a la normativa que posibilite la regulación de estas actividades. De hecho, los objetivos europeos y nacionales no distinguían entre reutilización y reciclaje, lo que ha conducido a que la logística y las instalaciones de tratamiento de residuos sean totalmente inadecuadas para la preparación de artículos para su posterior reutilización.

Los aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) son los que más deberían reutilizarse y sin embargo, según la lógica de mercado imperante, son los que tienen un ciclo de uso más corto. Cuando este se acaba no solo no se reutilizan, sino que ni siquiera se desechan correctamente, con los problemas medioambientales que esto acarrea. Según datos de la Unión Europea, se calcula que alrededor del 25% de los aparatos eléctricos que desechamos podrían reutilizarse.

De ahí que el recientemente aprobado en España Real Decreto 110/2015, sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, busque lograr ampliar su periodo de utilización. El reciclaje debe ser la penúltima opción, y solo en caso de que los aparatos hayan sufrido daños irreparables y no sea posible reintroducirlos en el mercado. Por eso se hace hincapié en que las condiciones de recogida y transporte (inicio del proceso de reutilización) aseguren la preparación para la reutilización de los RAEE y sus componentes y eviten su rotura, exceso de apilamiento, la emisión de sustancias o pérdida de materiales y el vertido de aceites y líquidos. Con este Real Decreto, España se ha convertido en el primer país de la UE que recoge en su normativa objetivos específicos de preparación para la reutilización.

¿Cómo se gestionan los RAEE?

El primer paso en la adecuada gestión de los aparatos eléctricos y electrónicos desechados es depositarlos en los lugares previstos para ello. Bajo la premisa de que quien contamina paga, los que producen el futuro residuo (organizados en sistemas colectivos) son los que financian (a través de una ecotasa que paga el consumidor) todo el proceso de reciclaje, siempre y cuando esté debidamente documentado.

Infografía-Reciclaje-de-RAEE

(Pinchar en la imagen para ampliarla)

Una vez que los RAEE son trasladados a un gestor autorizado son clasificados, almacenados, desmantelados y descontaminados. Luego se separa lo aprovechable (plástico, vidrio, metales, etc.) de lo que no lo es, triturando y reduciendo cada material de manera diferenciada. Lo que se recupera, que puede llegar a suponer 90% del aparato en el caso de los teléfonos móviles, sirve de base para nuevos productos. El ahorro de materias primas provenientes de la naturaleza que se consigue al reciclar es el fundamento de la llamada economía circular.

Dos son los tipos más frecuentes de gestores de RAEE:

  1. Los dedicados exclusivamente al almacenaje de estos residuos, llamados Centros de Almacenamiento Temporal, donde solo se pueden identificar y clasificar.
  2. Los que asumen el tratamiento (reciclaje) de los residuos, incluyendo la operación o conjunto de operaciones que tiene por objetivo modificar las características físicas o químicas de un residuo para reducir o neutralizar las sustancias peligrosas que contiene, recuperar materias o sustancias valorizables, facilitar el uso como fuente de energía o adecuar el rechazo para su posterior tratamiento final.

Diseñado para consumirse y reciclarse

El Instituto de Industrias del Reciclaje de Chatarras (Institute of Scrap Recycling Industries, ISRI) anima a los fabricantes a pensar en la disposición final de sus productos siguiendo estos principios:

  1. Hacer que los productos de consumo sean reciclables
    Los fabricantes deben asegurarse de que los productos de consumo puedan reciclarse de manera segura y económica, utilizando la tecnología y los métodos de reciclaje existentes cuando se desechen. Los recicladores no deberían tener que incurrir en costes innecesarios debido al uso de componentes peligrosos en los productos. A menos que existan razones justificadas para lo contrario, estos productos deben ser reciclables sin suponer un riesgo para la salud humana o el medio ambiente.
  2. ISRI logoReducir los riesgos ambientales de los productos de consumo
    Un producto nuevo y duradero debería ser también reciclable. Si presentara riesgos ambientales que encareciesen su reciclaje, no debería venderse sin cambios en su diseño o fabricación que eliminen esos riesgos.
  3. Control de problemas ambientales especiales
    Es posible que algunos productos no se puedan rediseñar para eliminar riesgos. Por ejemplo, para algunas aplicaciones específicas puede que no haya un sustituto factible para un componente peligroso. En estos casos, hay que establecer acuerdos de cooperación entre los fabricantes y los recicladores para garantizar el reciclado, y que los recicladores no carguen con toda la responsabilidad ambiental.
  4. Asistencia a fabricantes de productos de consumo
    Los fabricantes que tienen que modificar el diseño o la fabricación de sus productos deben recibir asistencia para esa adaptación. Las pequeñas empresas, en concreto, deberían recibir ayuda económica y técnica para garantizar el reciclado seguro de sus productos. No se les debe pedir a los fabricantes que carguen con todos los costes de este proceso, del mismo modo que no se debe exigir a los recicladores que continúen asumiendo todos los riesgos medioambientales del reciclaje por un diseño de producto inadecuado.
Fuente: http://www.isri.org/about-isri/awards/design-for-recycling

La venta online y el reciclaje

Las obligaciones legales del productor en cuanto a la gestión del residuo se mantienen en la venta de aparatos eléctricos o electrónicos a través de internet. Esto quiere decir que los consumidores tienen derecho a que los fabricantes, tiendas y distribuidores que ofrezcan ventas online de aparatos eléctricos y electrónicos (AEE) recojan gratuitamente un residuo (RAEE) de tipo equivalente al nuevo que adquieren (según el modelo de gestión 1×1).

Compra online

La entrega del RAEE se realizará bien en el punto de entrega del AEE, o bien en el domicilio donde se suministre. En caso de que no sea entregado en el momento de la compra del nuevo aparato, el distribuidor indicará al comprador por escrito el plazo máximo para su entrega, que no podrá ser superior a 30 días naturales.

Además, en el caso de ventas a distancia los productores deberán hacer constar el número de identificación del Registro Integrado Industrial (RII-AEE), tanto en la página o instrumento que dé soporte a la venta a distancia como en la factura emitida al usuario.

El incremento de las ventas por internet de electrodomésticos y equipos de informática y telecomunicaciones genera más residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) que han de ser adecuadamente gestionados. El vendedor debe prever cómo ha de llevarse a cabo esa recogida gratuita para el comprador y lo indicará claramente en su web para su conocimiento.

Lineal vs. circular

A nuestro ritmo actual de consumo, estamos gastando los recursos 1,5 veces más rápido que lo que la naturaleza tarda en renovarlos. En este contexto surgen iniciativas que buscan alejarse de una economía lineal basada en un modelo de fabricación-uso-disposición, y orientarse hacia una economía circular basada en un modelo de reducción-reutilización-reciclaje, centrándose en minimizar el desperdicio y reciclar o reutilizar todos los productos finales. La economía circular mantiene los recursos en uso tanto tiempo como sea posible, extrae el máximo valor de ellos, y recupera y regenera productos y materiales al final de su ciclo de vida. Los productos deben estar diseñados para durar, deben fabricarse con componentes reciclados, y deben ser fáciles de mantener y reutilizar en toda su cadena de valor.

Para los fabricantes existen beneficios significativos con este enfoque más allá de salvar el planeta. La volatilidad de los recursos conduce a un flujo de materias primas impredecible, costes fluctuantes y cambios en la regulación. La reducción de la dependencia de estas materias primas les ayudaría a controlar costes y operaciones.

El caso de los aparatos eléctricos y electrónicos es recurrente en lo que a economía circular se refiere, por el uso intensivo de recursos problemáticos que requieren (como por ejemplo, el coltán) y los ciclos de vida tan cortos que tienen. Los sistemas de alquiler/arrendamiento y reparación/reventa tendrían todo el sentido en muchos de estos aparatos.

The_Global_Circular_Economy_The_Impact_of_Reduce_Re-use_Recycle_on_Consumer_Markets-8

Fuente: http://www.euromonitor.com/the-global-circular-economy-the-impact-of-reduce-re-use-recycle-on-consumer-markets/report

El poliéster reciclado

Las botellas de bebidas hechas de plástico PET (tereftalato de polietileno) pueden convertirse, entre otras cosas, en fibra de poliéster reciclado, la materia prima usada en la confección de tejidos de ropa o para automoción. Este poliéster consume menos agua, menos energía y menos recursos naturales. Además, aporta al hilo fabricado un plus de durabilidad y consistencia, que le faltaba al algodón reciclado pero, por contra, no es (fácilmente) reciclable ni biodegradable.

Textile-Exchange_Preferred-Fiber-Materials-Market-Report_2017El proceso para obtener el hilo reciclado a partir de botellas empieza por separarlas dependiendo de su color y quitarles los restos de papel u otros tipos de plásticos que no sean PET, como por ejemplo, el tapón. Una vez se ha clasificado el material, se corta en trozos pequeños, se lava y se introduce en una máquina (extrusora) que los fundirá y así se producirá el hilo reciclado. Este hilo estará listo para transformarse en tejido con el que confeccionar prendas.

Empresas que trabajan con poliéster reciclado

Las marcas deportivas son las que más están generalizando este tipo de tejido, como es el caso de Nike, la que más lo utiliza (en toneladas). Según Inditex, entre el 5% y el 10% de la ropa que vende en Zara es reciclada. Y a nivel mundial, Textile Exchange estima que en 2016 aproximadamente el 7% de todo el polyester era reciclado y mayoritariamente para empresas norteamericanas (ver imagen). Esta mínima producción es debida a las dudas sobre su calidad y al precio (por la escasez de PET reciclable y de plantas capaces de reciclarlo como textil).

¿Cómo se valoran los residuos?

La regla básica y común para todos los residuos es que cuanto más fácilmente se puedan recuperar, más valor tienen.

  • METALES: El precio varía según el nivel de pureza y la Bolsa de Metales de Londres (London Metal Exchange).
  • BATERÍA DE PLOMO ÁCIDO: Valorizable parcialmente según el plomo que contenga.
  • RAEE (incluye tubos fluorescentes, bombillas de bajo consumo y LED): Para recibir las compensaciones de los Sistemas Colectivos de Responsabilidad Ampliada (SCRAP) hay que adherirse al convenio marco y tratar con OfiRaee.
  • PILAS: Para recibir las compensaciones de los SCRAP hay que adherirse al convenio marco y tratar con Ofipilas. El precio superior se aplica cuando el ente local hace la recogida y el inferior cuando la recogida la hacen los SCRAP.
  • NEUMÁTICOS: Si el gestor está registrado en los SCRAP, la recogida es gratuita para los neumáticos de reposición de particulares.
  • MADERA: La madera natural es más fácil de recuperar y se recomienda separarla de la madera tratada.
  • ACEITE MINERAL (coches): Los fabricantes y otros productores que pongan en el mercado aceites minerales se tienen que hacer cargo de su gestión a través de los SCRAP SIGAUS o SIGPI. El precio de valorización depende del grado de pureza o de si está mezclado con agua u otros contaminantes.
  • ACEITE VEGETAL USADO: Precio en función de la cantidad y el gestor.
  • PLÁSTICO (PEAD, PEBD y PET): Para aumentar su precio y favorecer su reciclaje se recomienda clasificar y prensar las diferentes fracciones de los polímeros.
  • VIDRIO DE ENVASES: No mezclarlo con vidrio plano. El precio varía en función de si se trata de vidrio de color o transparente.
  • CARTÓN: Según la calidad del cartón y la tipología del gestor.
  • PAPEL: Precios según la calidad del papel blanco (de primera, continuo, blanco, monitor, archivo, etc.).
  • TÓNERES: Se tienen que separar los cartuchos de tóner de los de inyección de tinta. Se recomienda almacenarlos con su embalaje para evitar roturas. Precios variables en función de la marca y el modelo, originales o compatibles.
Fuente: https://www.diba.cat/documents/471041/0/butllet%C3%AD+juny%2717.pdf/3eea2248-bfdb-4a41-8fa7-02bf5f931866

UTILIZAMOS COOKIES PARA ANALÍTICA WEB. AL CONTINUAR NAVEGANDO, ENTENDEMOS QUE LAS ACEPTA. MÁS INFORMACIÓN EN NUESTRA POLÍTICA DE COOKIES.
CERRAR
x