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Kenia no quiere más aparatos de fuera si no son nuevos

El gobierno de Kenia prohibirá la importación de aparatos eléctricos o electrónicos de segunda mano en 2020. La medida estará incluida en el Reglamento de Responsabilidad Extendida del Productor, que entrará en vigor previsiblemente en marzo.

El problema de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) en Kenia se ha ido agravando con el tiempo, con la particularidad de que la mayoría proviene de países desarrollados aunque camuflados como productos usados que pueden tener una segunda vida en el país africano. Ese es el resquicio que aprovechan esos países para un traslado de residuos que está expresamente prohibido por el Convenio de Basilea. La mayoría de estos dispositivos son importados como donaciones a escuelas e instituciones.

Se prevé que una vez comience la prohibición, los kenianos de bajos ingresos serán los más afectados porque se verán obligados a comprar nuevos dispositivos a un coste mayor. También está previsto que quienes vendan equipos no biodegradables se adhieran al sistema de depósito, devolución y retorno (SDDR), de manera que al comprar un aparato se cobre una cantidad que será reembolsada al desecharlo en el lugar adecuado o comprar uno nuevo. Pretenden que las compañías implicadas establezcan centros de recogida separada de RAEE como parte de la solución al problema. Actualmente Kenia ni siquiera tiene datos precisos del RAEE que genera, pero sí han calculado que recogen unas 25 toneladas mensuales teniendo capacidad para recoger 100.

Fuente: https://innovation-village.com/kenya-to-ban-importation-of-second-hand-electronic-gadgets-in-2020/

El desafío de no perder recursos/residuos

La Agencia Europea de Medio Ambiente advierte en un reciente informe de la pérdida de recursos derivada de una gestión ineficiente de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (incluidas las baterías). Es fundamental reutilizar y reciclar esos residuos manteniendo alto su valor una vez tratados y reduciendo la obtención de materias primas.

La cantidad de RAEE generados en Europa supera los 10 millones de toneladas por año, de las cuales se recogen de forma separada para su reciclaje en torno al 40%. Aunque los metales básicos que incluyen, como los ferrosos, aluminio y cobre, se reciclan bastante, otras muchas materias primas críticas y tierras raras no se recuperan de manera efectiva debido a que:

  • están presentes en cantidades muy bajas
  • los bajos precios del mercado no cubren los costes del reciclaje
  • la falta de tecnologías de reciclaje adecuadas a escala comercial
  • límites metalúrgicos de los procesos de recuperación en términos de ductilidad, maleabilidad, propiedades físicas, apariencia de la superficie, etc.

El problema se agrava porque muchos productos eléctricos y electrónicos no están diseñados para reciclarse fácilmente. Por ejemplo, la miniaturización y los componentes integrados dificultan el desmontaje y la recuperación.

En el caso de las baterías, el reciclaje de las de plomo-ácido está consolidado debido a que el proceso es simple, rentable y se recogen prácticamente todas de forma separada. Pero en las baterías de iones de litio la cosa se complica porque emplean más variedad de materiales que dificultan su reciclaje, y su recogida depende del destino del aparato en el que estén introducidas. Esto supone un gran desafío a superar porque se espera que cada vez se fabriquen más baterías de este tipo en un mundo electrificado y sin cables.

Fuente: https://www.eea.europa.eu/themes/waste/waste-management/reducing-loss-of-resources-from

III Congreso RAEE

El 17 y 18 de octubre tuvo lugar en Toledo el III Congreso de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos, que reunió a fabricantes, gestores de estos residuos o representantes de Administraciones Públicas, entre otros. El encuentro fue organizado por los Sistemas Colectivos de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP) de estos aparatos, coordinados por OfiRAEE. Los SCRAP son organizaciones sin ánimo de lucro constituidas por los fabricantes e importadores de aparatos eléctricos y electrónicos cuyo objetivo es canalizar la correcta gestión de RAEE.

Congreso RAEELos SCRAP quisieron resaltar las mejoras a tener en cuenta en la modificación normativa anunciada por el Ministerio para la Transición Ecológica en la sesión inaugural, a la vista de las dificultades actuales en la aplicación del Real Decreto RAEE. Muchos de los cambios que se esperan responden a las reivindicaciones de los SCRAP y suponen un paso adelante, si bien no llegan a cumplir todas sus expectativas.

Entre los datos que se expusieron, destacan las 267.000 toneladas de RAEE gestionadas a través de los SCRAP durante 2018. El objetivo mínimo de recogida separada establecido por el entonces llamado Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente era sin embargo de 347.828 toneladas.

Con un 15% más de asistentes que en la edición anterior, el Congreso RAEE se consolida como foro de debate sobre la economía circular en los aparatos eléctricos y electrónicos.

El futuro de los RAEE

Garantizar un sistema de producción y consumo sostenible para los aparatos eléctricos y electrónicos va a requerir grandes esfuerzos de todas las partes interesadas en ellos: productores (normalmente agrupados en sistemas colectivos de responsabilidad ampliada), usuarios, recicladores y responsables políticos. Los primeros probablemente tengan la mejor oportunidad de diseñar un sector electrónico que resista a los continuos avances y que sea sostenible tanto económica como ambientalmente. Son necesarios modelos comerciales que ofrezcan más posibilidades de alargar la vida útil del aparato y su recuperación directa una vez convertido en residuo.

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Los sistemas actuales de gestión de residuos electrónicos no han logrado captar en su totalidad el valor funcional y material de estos residuos. Lo que en parte está relacionado con la falta de incentivos para los actores de la cadena de valor, que promuevan las mejores soluciones (tanto ambientales como financieras) al final de la útil. Del mismo modo, la falta de colaboración entre las partes interesadas en el ciclo de vida del producto ha supuesto un problema para impulsar diseños circulares, que faciliten el reciclaje de los residuos. Actualmente, muchos países en desarrollo o emergentes carecen de políticas efectivas y de infraestructura adecuada para la gestión no solo de los residuos electrónicos, sino también para otros flujos como por ejemplo los sólidos urbanos. Esta situación ofrece una gran oportunidad para países de Asia, África y América del Sur donde se espera un crecimiento tecnológico más rápido. Institucionalizar las actividades informales de reciclaje debería ayudar a crear unas condiciones de trabajo seguras, menor impacto ambiental y establecer una industria de reciclaje más sostenible.

Fuente: http://collections.unu.edu/eserv/UNU:7440/FUTURE_E-WASTE_SCENARIOS_UNU_190829_low_screen.pdf

¿Cómo acaban en África los residuos electrónicos europeos?

En Agbogbloshie, un suburbio de Accra, la capital de Ghana, decenas de miles de personas desmantelan y queman basura electrónica para ganar 2 o 3 dólares al día. Ghana importa más de 40.000 toneladas de residuos electrónicos cada año y Agbogbloshie es el mayor centro de reciclaje informal del mundo.

Este lugar se encuentra entre los 10 más contaminados del mundo. Varios estudios han evidenciado cómo las personas que se dedican a estas actividades quedan expuestas a sustancias peligrosas y letales. Incluso un reciente informe reveló que los productos químicos peligrosos de esos residuos ya están afectando a toda la cadena alimentaria en Ghana.

Agbogbloshie

Dado que la exportación de residuos electrónicos es ilegal según el Convenio de Basilea, los que se generan en la Unión Europea se camuflan bajo la etiqueta de equipos usados o se introducen en África en vehículos exportados para su reutilización. Los productos enviados no provienen de incineradores o vertederos, sino que normalmente proceden de recogidas informales frente a puntos limpios o plantas de tratamiento, de las calles, a través de Internet o de chatarreros no autorizados.

La razón por la cual las exportaciones ilegales no son retenidas en los puertos europeos es porque apenas pueden controlar e inspeccionar las cantidades ingentes de contenedores que se mueven cada día. Además, no quieren ralentizar sus procesos con esos controles.

Reciclaje de lámparas y luminarias

Las lámparas (que comúnmente llamamos bombillas) y luminarias (coloquialmente lámparas, farolas…) también son aparatos eléctricos y electrónicos, y su adecuada gestión una vez se convierten en residuos comienza, como siempre, con su poseedor (arquitectos, empresas de servicios energéticos, diseñadores de iluminación, ingenieros, instaladores, usuario final particular), que debe tomar la iniciativa de depositarlos en el lugar adecuado (punto limpio, contenedores específicos en tiendas o gestor autorizado). Excepto las antiguas bombillas de filamentos (o incandescentes) y las halógenas, que no se consideran aparatos eléctricos y electrónicos, el resto están formadas por complejas mezclas de materiales o sustancias contaminantes (como mercurio), que hacen de su reciclaje una tarea costosa.

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Destino de los materiales extraídos de lámparas y luminarias (Fuente: Ambilamp)

Una vez llegan a la planta, estos residuos se envían a una línea de clasificación para extraer, en primer lugar, los componentes peligrosos que siguen un tratamiento específico. Realizada la separación, se inicia el proceso de fragmentación, que divide las fracciones destinadas a la valorización energética, de aquellas otras que son tratadas para obtener nuevas materias primas para otros procesos industriales. Los materiales recuperados en esta fase son principalmente, metales férricos y no férricos, plástico y vidrio, que se reintroducen nuevamente en el mercado.

El proceso de reciclaje y reutilización supone siempre el ahorro de las materias primas y el consumo de energía necesario para transformarlas, lo que se traduce en una importante reducción de la emisión de CO2 a la atmósfera.

Etiquetado de aparatos eléctricos y electrónicos

En la Unión Europea, con objeto de facilitar la eliminación y recogida separada de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), los productores deben marcar con el símbolo inferior los AEE que introduzcan en el mercado. Además, también es habitual que los aparatos eléctricos y electrónicos lleven una etiqueta con las letras “RoHS”. Esta etiqueta no estandarizada señala que ese producto no lleva más cantidad de la permitida en seis sustancias tóxicas concretas (Restriction of Hazardous Substances):

  • Cadmio(Cd) – 100 mg/kg
  • Plomo (Pb) – 1000 mg/kg
  • Mercurio (Hg) - 1000 mg/kg
  • Cromo hexavalente (Cr (VI)) - 1000 mg/kg
  • Bifenil polibromado (PBB) – 1000 mg/kg
  • Difenil éter polibromado (PBDE) - 1000 mg/kg

Estas restricciones se aplican actualmente en la Unión Europea, Noruega, Turquía, Rusia, Kazajistán, Bielorrusia, India, China, Taiwán, Japón, Corea del Sur, y California.

Etiqueta RAEE

Etiqueta de la Unión Europea

En Japón, se exige a fabricantes e importadores exponer la información de los aparatos que contengan alguna de estas seis sustancias peligrosas. La etiqueta es verde si no se exceden las cantidades máximas de sustancias peligrosas, o si por el contrario, requiere gestionarse en la cadena de suministro para su adecuado reciclaje.

Japón RoHS

Etiqueta de Japón

En China, la ley también obliga a etiquetar los aparatos eléctricos y electrónicos. El punto verde solo debe ponerse cuando se cumple con los niveles máximos de sustancias peligrosas. En caso contrario hay que utilizar el naranja, donde los números indican los años de uso respetuoso con el medio ambiente desde la fabricación. Por ejemplo, en el caso de las baterías sería en torno a 5 años y en el caso de monitores o notebooks sería de 10 años.

China RoHS

Etiqueta de China

Registro de aparatos eléctricos y electrónicos

El Real Decreto 110/2015, de 20 de febrero, sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, dedica su artículo 8 al Registro Integrado Industrial y establece la obligación de que todos los productores de aparatos eléctricos y electrónicos (o su representante autorizado) se inscriban en la sección especial para los productores de aparatos eléctricos y electrónicos del Registro Integrado Industrial (RII-AEE).

El Registro Integrado Industrial (RII) es un registro de carácter informativo y de ámbito estatal, adscrito al Ministerio de Industria, Energía y Turismo, que responde a los requerimientos de la Directiva 2012/19/UE, por la que se obliga al productor de aparatos eléctricos y electrónicos a registrarse en cada uno de los Estados miembros en los que venda.

En la web del RII-AEE se puede realizar o consultar:

  1. La inscripción en el Registro de Productores.
  2. La asignación del número de identificación a los productores o su representante autorizado en el momento de la inscripción.
  3. La declaración de aparatos eléctricos y electrónicos puestos en el mercado.
  4. La asignación de la cuota de mercado para cada productor o sistema colectivo de responsabilidad ampliada del productor (SCRAP, antes Sistema integrado de gestión o SIG) para el establecimiento de las responsabilidades sobre los residuos.
  5. Información relevante relativa a productores y los aparatos que ponen en el mercado.

Las funciones que desempeña el RII-AEE son:

  1. Actúa como registro de los productores (o sus representantes autorizados), de tal manera que un productor no puede poner sus productos en el mercado español si no está inscrito en el RII-AEE.
  2. Proporciona a los productores su número de identificación, elemento crítico sin el cual no pueden comercializar ningún aparato en España.
  3. Dispone de códigos específicos para cada tipo de aparato puesto en el mercado en cada categoría y subcategoría.
  4. Recibe la información de los AEE puestos en el mercado español por todos los productores, clasificados por categorías, subcategorías (en su caso) y usos (doméstico o profesional).
  5. Puede ejercer funciones de control, mediante la solicitud de auditorías a los productores para verificar que la información reportada sobre AEE puestos en el mercado es correcta.
  6. Al disponer de la información de productores y cantidades reportadas, es el agente del sistema que tiene la función de informar al resto de agentes sobre las cuotas de mercado de cada productor y/o los sistemas colectivos de responsabilidad ampliada del productor.

Cómo mejorar la plataforma oficial de gestión de RAEE

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ha valorado el Proyecto de Orden Ministerial por el que se desarrolla la plataforma electrónica de gestión de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE). Estas son las recomendaciones que hace al respecto:
⊕ Que los costes de la plataforma electrónica sean soportados por los productores de aparatos eléctricos y electrónicos (AEE) en su totalidad, en aplicación del principio de que “quien contamina paga”.
⊕ Que se introduzcan incentivos a los sistemas de responsabilidad ampliada que ofrezcan estímulos para superar los objetivos mínimos.
⊕ Que se mejore el sistema de recogida de RAEE, incluyendo las instalaciones, el control e inspección de las actividades ilegales y los programas de incentivos y sensibilización de los consumidores.
InformeCNMC
Adicionalmente, desde el punto de vista de promoción de la competencia efectiva en los mercados y la regulación económica eficiente, la Comisión resalta aspectos susceptibles de mejora:
⊕ Se considera que debe reforzarse la justificación del margen de error admitido en los pesos de los RAEE.
⊕ Adelantar la fecha de la implementación total de la plataforma electrónica y justificar el calendario gradual de incorporación a ella para los distintos operadores.
⊕ Mejorar la fundamentación del plazo de conservación de los datos de la plataforma electrónica así como las obligaciones de información de las Administraciones Públicas a terceros en materia de RAEE.

Fuente: https://www.cnmc.es/sites/default/files/2456067_8.pdf

El plástico de los RAEE

Los polímeros (plásticos) más usados en aparatos eléctricos y electrónicos son el poliestireno, ABS, polipropileno, policarbonato, poliamida y tereftalato de polibuteno. Actualmente solo se ha reducido la producción de plásticos para pantallas y lámparas. Los plásticos utilizados en el sector automovilístico y en aparatos eléctricos y electrónicos representan entre el 13 y el 16% de toda la demanda europea de plásticos.

Demanda de plástico por sectores en 2017

Demanda de plástico por sectores en 2017

De las 1,2 millones de toneladas de plástico recogidas de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) en 2017, el 75% se exportó y aproximadamente 300.000 toneladas se trataron adecuadamente en instalaciones especializadas de Europa. Sin embargo, su capacidad de reciclaje da para unos 3 millones de toneladas, de modo que permitir la libre circulación de RAEE en los Estados miembros aumentaría las toneladas tratadas.

La presencia de metales preciosos en muchos componentes electrónicos disminuye las operaciones de recuperación de los plásticos, y supone la incineración la mayoría de las veces, o la valorización energética en el mejor de los casos.

Convertir los residuos plásticos en un material de alta calidad es clave para luchar contra el cambio climático y la basura marina, ahorrar recursos naturales y evitar que los residuos acaben en vertederos o incinerados. Lograrlo depende de mejorar el sistema de recogida y la infraestructura de clasificación. Aunque lo más deseable sería que se tuviera en cuenta la reciclabilidad desde el diseño de producto, porque así se ayudaría a las instalaciones a tratar los RAEE de manera más eficiente, garantizando una mayor calidad y variedad de plásticos a tratar.

Fuente: https://www.plasticsrecyclers.eu/engineering-plastics-growing-recycling-market

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