Tag Archives:

Nuevas categorías de AEE (segunda parte)

El Real Decreto 110/2015, sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, establece que a partir del 15 de agosto también se considerarán AEE (subrayados los que están en dos categorías, según sea su tamaño):

4. Grandes aparatos (con una dimensión exterior superior a 50 cm).

Cartuchos de impresión, tóner y otros consumibles relacionados, con partes eléctricas.
Luminarias domésticas.
Sistemas de Alimentación Ininterrumpida (SAI) y acumuladores de energía eléctrica. Transformadores, fuentes de alimentación y estabilizadores de tensión. Convertidores, inversores y variadores de velocidad o frecuencia. Equipos de medición: pinza amperimétrica, multímetro, telurómetro, medidor resistencia de aislamiento, medidor de secuencia de fases, detector de tensión, luxómetro, vigilador de aislamiento en sistemas IT. Motores y bombas incluyendo motores para persianas y puertas de garaje.
Generadores eléctricos y grupos electrógenos.
Canalizaciones eléctricas prefabricadas.
Dispositivos de recarga de vehículos eléctricos.

5. Pequeños aparatos (sin ninguna dimensión exterior superior a 50 cm).

Luminarias domésticas.
Sistemas de Alimentación Ininterrumpida (SAI) y acumuladores de energía eléctrica. Transformadores, fuentes de alimentación y estabilizadores de tensión. Convertidores, inversores y variadores de velocidad o frecuencia. Equipos de medición: pinza amperimétrica, multímetro, telurómetro, medidor resistencia de aislamiento, medidor de secuencia de fases, detector de tensión, luxómetro, vigilador de aislamiento en sistemas IT. Motores y bombas incluyendo motores para persianas y puertas de garaje.
Pequeño material eléctrico: base de toma de corriente, toma de radio y TV, conector multimedia, toma de teléfono, toma de datos, clavijas, adaptadores, prolongadores, adaptador de viaje, temporizador/programador, interruptor, interruptor de paso, interruptor electrónico, interruptor de mando, interruptor temporizador, interruptor seccionador, timbre, dispositivo de conexión, caja precableada o preequipada; cordón prolongador enrollado en tambor (enrollacables), conector, portalámparas, contador de horas, terminales.
Dispositivos de protección domésticos: interruptor automático magnetotérmico (IAM), PIA; Interruptor diferencial sin protección magnetotérmica (ID), interruptor diferencial con protección magnetotérmica (AD), ICP, Interruptor diferencial tipo B, dispositivo de protección contra sobretensiones temporales, dispositivo de protección contra sobretensiones transitorias, portafusible, fusible, bobina de emisión, reconectador.
Equipos de aparamenta y automatización industrial: interruptores automáticos; interruptores, seccionadores; contactores, arrancadores de motor, arrancadores semiconductores de motor, elementos de conmutación para circuitos de mando, portafusible, fusible, detectores de proximidad, dispositivos de parada de emergencia, detectores de caudal, bloques de conexión, autómatas programables Relés electrónicos: relés temporizadores, guardamotor, arrancador, contactos auxiliares, pulsador de carril DIN, zumbador de carril DIN, piloto de señalización. Tomas de corriente y clavijas industriales.
Cables comercializados de modo individual y que no formen parte de otro AEE.
Condensadores.
Contadores secundarios (monofásico, trifásico, de energía activa y reactiva); analizador de redes, gestor de cargas.

6. Aparatos de informática y de telecomunicaciones pequeños (sin ninguna dimensión exterior superior a los 50 cm).

Cartuchos de impresión, tóner y otros consumibles relacionados, con partes eléctricas.

Nuevas categorías de AEE (primera parte)

La nueva clasificación de los aparatos eléctricos y electrónicos, según el Real Decreto 110/2015 que transpone la Directiva 2012/19/UE, es la siguiente:

1. Aparatos de intercambio de temperatura.

Aparatos con circuitos internos donde sustancias diferentes del agua (gas, aceite, refrigerante o un fluido secundario como clorofluorocarburos (CFC), hidroclorofluorocarburos (HCFC), hidrofluorocarburos (HFC), hidrocarburos (HC) o amoníaco (NH3)) se utilizan para enfriar y/o calentar y/o deshumidificar.

2. Monitores, pantallas, y aparatos con pantallas de superficie superior a los 100 cm2.

Monitores y pantallas LED y no LED.

3. Lámparas.

Lámparas de descarga (mercurio), fluorescentes y LED.

4. Grandes aparatos (con una dimensión exterior superior a 50 cm).

Electrodomésticos, aparatos de consumo, equipos de informática y telecomunicaciones, luminarias, aparatos de reproducción de sonido o imagen, equipos de música, herramientas eléctricas y electrónicas, juguetes, equipos deportivos y de ocio, productos sanitarios, instrumentos de vigilancia y control, máquinas expendedoras y equipos para la generación de corriente eléctrica, calderas y termos que utilizan agua.

5. Pequeños aparatos (sin ninguna dimensión exterior superior a 50 cm).

Electrodomésticos, aparatos de consumo, luminarias, aparatos de reproducción de sonido o imagen, equipos de música, herramientas eléctricas y electrónicas, juguetes, equipos deportivos y de ocio, productos sanitarios, instrumentos de vigilancia y control, máquinas expendedoras y equipos para la generación de corriente eléctrica.

6. Aparatos de informática y de telecomunicaciones pequeños (sin ninguna dimensión exterior superior a los 50 cm).

Incluye los cartuchos de tinta y tóner que contengan partes eléctricas y necesiten corriente eléctrica o campos electromagnéticos.

7. Paneles fotovoltaicos grandes (con una dimensión exterior superior a 50 cm) con silicio o con teluro de cadmio.

Obligaciones para los gestores de RAEE

Los gestores de RAEE en España deben de cumplir una serie de obligaciones según su actividad de gestión. A continuación se detalla el apartado concreto del Real Decreto 110/2015, de 20 de febrero, sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos que las especifica (pinchar el enlace para leer el texto completo):

Gestión de RAEE

a) Actividades de recogida de RAEE (R‐13)

Han de cumplir las condiciones de almacenamiento fijadas en el Anexo VIII.1 (báscula, jaulas o contenedores, superficies impermeables, actividad bajo cubierto, etc…).

b) Actividades de preparación para la reutilización (R‐14)

• Deberán cumplir los requisitos técnicos establecidos en el Anexo IX.B
• Llegar a acuerdos con los gestores de tratamientos específicos para que estos alcancen los objetivos establecidos en el Anexo XIV.A y con los productores de AEE.

c) Actividades de tratamiento específico (R‐12)

Deben cumplir los requisitos establecidos en el:
Anexo VIII.2 en relación al almacenamiento.
Anexo XIII.
• Los objetivos mínimos de valorización establecidos en el Anexo XIV.A.
• No se podrán eliminar los RAEE que no hayan sido previamente sometidos a un tratamiento.

Preparación para la reutilización

Reutilización: cualquier operación mediante la cual productos o componentes que no sean residuos se utilizan de nuevo con la misma finalidad para la que fueron concebidos.

Preparación para la reutilización: la operación de valorización consistente en la comprobación, limpieza o reparación, mediante la cual productos o componentes de productos que se hayan convertido en residuos se preparan para que puedan reutilizarse sin ninguna otra transformación previa.

Directiva 2008/98/CE sobre residuos

Según la jerarquía de residuos, establecida por primera vez en la Directiva 2008/98/CE, la reutilización prevalece sobre el reciclaje y así figura en la legislación posterior de los países europeos. Pese a ello, se ha prestado atención preferente y casi exclusiva al reciclaje, pero se ha dedicado poco o ningún interés a apoyar estudios o proyectos que permitan optimizar la eficiencia de los procesos de reutilización o de preparación para la reutilización, así como a la normativa que posibilite la regulación de estas actividades. De hecho, los objetivos europeos y nacionales no distinguían entre reutilización y reciclaje, lo que ha conducido a que la logística y las instalaciones de tratamiento de residuos sean totalmente inadecuadas para la preparación de artículos para su posterior reutilización.

Los aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) son los que más deberían reutilizarse y sin embargo, según la lógica de mercado imperante, son los que tienen un ciclo de uso más corto. Cuando este se acaba no solo no se reutilizan, sino que ni siquiera se desechan correctamente, con los problemas medioambientales que esto acarrea. Según datos de la Unión Europea, se calcula que alrededor del 25% de los aparatos eléctricos que desechamos podrían reutilizarse.

De ahí que el recientemente aprobado en España Real Decreto 110/2015, sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, busque lograr ampliar su periodo de utilización. El reciclaje debe ser la penúltima opción, y solo en caso de que los aparatos hayan sufrido daños irreparables y no sea posible reintroducirlos en el mercado. Por eso se hace hincapié en que las condiciones de recogida y transporte (inicio del proceso de reutilización) aseguren la preparación para la reutilización de los RAEE y sus componentes y eviten su rotura, exceso de apilamiento, la emisión de sustancias o pérdida de materiales y el vertido de aceites y líquidos. Con este Real Decreto, España se ha convertido en el primer país de la UE que recoge en su normativa objetivos específicos de preparación para la reutilización.

Estadísticas mundiales sobre RAEE

Los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) no dejan de aumentar en todo el mundo, y la tendencia seguirá al alza debido a la aparición de tecnologías cada vez más innovadoras y productos cada vez más accesibles.

Un reciente informe constata que las cantidades totales de basura electrónica reportadas  son inferiores a la realidad y limitadas a ciertas regiones y países. Por eso reclama establecer métodos y técnicas estandarizados para facilitar una medición realista de los residuos generados en cada país, y en ello trabaja, por ejemplo, la Universidad de las Naciones Unidas (UNU). Final-Report-for-the-BIR-E-Scrap-Committee-May-2018_Página_01Además, el ritmo de introducción y promulgación de leyes para gestionar adecuadamente estos residuos contaminantes es demasiado lento comparado con su crecimiento.

La falta de datos oficiales es la razón principal de las diferencias en los tipos de residuos incluidos en las estadísticas. Se estima que tan solo el 40% de la basura electrónica generada entre los años 2003 y 2014 ha sido contabilizada y solo por unos pocos países, aparte de los Estados miembros de la Unión Europea. Según datos del Eurostat, en 2014 España recogió de forma separada poco más del 21% de RAEE generados.

Estados Unidos y Canadá junto con Europa Occidental son los que generaron más residuos por habitante: más de 20 kilos en 2016. Sin embargo, los países de Asia y Pacífico, con baja o moderada generación individual (sobre los 3 kg/hab) fueron los que generaron una mayor cantidad total: casi el 40% de toda la basura electrónica mundial. El informe proyecta que para 2025 se generarán casi 54 millones de toneladas de residuos electrónicos en todo el mundo.

Fuente: http://www.bir.org/assets/Documents/escrap/Final-Report-for-the-BIR-E-Scrap-Committee-May-2018.pdf

Reutilización de RAEE

Entre las obligaciones de los productores de aparatos eléctricos y electrónicos se encuentra la preparación para la reutilización de estos una vez son desechados. Esto implica que los productores deberán diseñar y fabricar sus aparatos de forma que se prolongue en lo posible su vida útil, facilitando entre otras cosas, su reutilización, desmontaje y reparación, evitando su eliminación. Además los productores no impedirán la reutilización de estos aparatos usados, podrán establecer mecanismos de cooperación o acuerdos voluntarios con los responsables de la reparación y elaborarán planes de prevención de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) trienales en los que incorporarán sus medidas de prevención.

Reutlización-de-RAEEs

Como subraya el Real Decreto 110/2015, la preparación para la reutilización de AEE crea 296 puestos de trabajo por cada 10.000 toneladas de material reciclado y el reciclaje de 1.000 toneladas de RAEE crea 15 puestos de trabajo y 200 puestos de trabajo si se prepara para la reutilización. En el decreto se establecen por vez primera objetivos específicos de reutilización independientes de los de reciclaje, lo cual ha contribuido notablemente a su incremento.

Las posibilidades de preparación para la reutilización de los RAEE vienen condicionadas por la calidad de las toneladas captadas, el estado en que llegan al centro de preparación para la reutilización debido al diseño de los puntos de recogida, así como por la posibilidad de acceso a estos aparatos en el primer eslabón de la cadena. El sistema de recogida a través del cual las entidades recuperadoras reciben los aparatos influye directamente en el resultado de la reutilización. Es importante, por tanto, manejarlos de forma que no sean dañados y realizar una buena clasificación en la primera etapa de gestión para asegurar su potencial de reutilización.

La venta online y el reciclaje

Las obligaciones legales del productor en cuanto a la gestión del residuo se mantienen en la venta de aparatos eléctricos o electrónicos a través de internet. Esto quiere decir que los consumidores tienen derecho a que los fabricantes, tiendas y distribuidores que ofrezcan ventas online de aparatos eléctricos y electrónicos (AEE) recojan gratuitamente un residuo (RAEE) de tipo equivalente al nuevo que adquieren (según el modelo de gestión 1×1).

Compra online

La entrega del RAEE se realizará bien en el punto de entrega del AEE, o bien en el domicilio donde se suministre. En caso de que no sea entregado en el momento de la compra del nuevo aparato, el distribuidor indicará al comprador por escrito el plazo máximo para su entrega, que no podrá ser superior a 30 días naturales.

Además, en el caso de ventas a distancia los productores deberán hacer constar el número de identificación del Registro Integrado Industrial (RII-AEE), tanto en la página o instrumento que dé soporte a la venta a distancia como en la factura emitida al usuario.

El incremento de las ventas por internet de electrodomésticos y equipos de informática y telecomunicaciones genera más residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) que han de ser adecuadamente gestionados. El vendedor debe prever cómo ha de llevarse a cabo esa recogida gratuita para el comprador y lo indicará claramente en su web para su conocimiento.

La ONU y el desafío de los RAEE

La transición hacia un mundo más digital conlleva el crecimiento del consumo de aparatos eléctricos y electrónicos y, en consecuencia, implica mayores cantidades de RAEE (residuos de esos aparatos).

Los equipos usados, rotos u obsoletos, como teléfonos, ordenadores portátiles, sensores, televisores y frigoríficos contienen sustancias peligrosas y contaminantes que deben tratarse de forma adecuada. En la actualidad, la mayoría de los RAEE no están debidamente documentados y no se gestionan a través de cadenas y métodos de reciclaje apropiados. Como resultado, los residuos electrónicos abandonados en grandes vertederos crecen en todo el mundo.

Mediante una carta de intención, siete agencias* pertenecientes a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) han sellado un compromiso para enfrentar los desafíos relacionados con la gestión de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE):
- La base estadística sobre los residuos electrónicos sigue siendo limitada: la información no se presenta de forma concisa y no está disponible para quienes sería útil, como autoridades competentes regionales, gobiernos, autoridades portuarias, etc.
- No hay un mensaje claro sobre los residuos electrónicos para el usuario. Los aparatos electrónicos son productos complejos compuestos por muchos materiales y, por tanto, con flujos de residuos diferenciados. Cómo y por qué llevar a cabo su reciclaje es aún algo desconocido por la mayoría de consumidores.
- La formación de una coalición sobre residuos electrónicos debe ser multilateral, para contar así con la experiencia de una amplia gama de participantes.

Organismos ONU

* Unión Internacional de Telecomunicaciones, ONU Medio Ambiente, Convenios de Basilea y Estocolmo, Universidad de las Naciones Unidas, Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial, Instituto de las Naciones Unidas para Formación y la Investigación, Organización Internacional del Trabajo

RAEE II: las modificaciones legales previstas para 2018

A partir del 15 de agosto de 2018 el alcance de la aplicación del Real Decreto 110/2015 sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos se amplía. Siguiendo la Directiva Europea RAEE II (2012/19/UE), se clasificarán los aparatos en 6 categorías separando los paneles fotovoltaicos en una categoría aparte (séptima) dada su singularidad, de larga vida media y perfil profesional, para que no distorsione las cuotas y objetivos de recogida anuales del resto de aparatos eléctricos con características más similares entre sí:

  1. Aparatos de intercambio de temperatura, con tres excepciones:

    - Aparato eléctrico de intercambio de temperatura clorofluorocarburos (CFC), hidroclorofluorocarburos (HCFC), hidrofluorocarburos (HFC), hidrocarburos (HC) o amoníaco (NH3).
    - Aparato eléctrico de aire acondicionado.
    - Aparato eléctrico con aceite en circuitos o condensadores.

  2. Monitores, pantallas, y aparatos con pantallas de superficie superior a los 100 cm2.
  3. Lámparas.
  4. Grandes aparatos (con una dimensión exterior superior a 50 cm).
  5. Pequeños aparatos (sin ninguna dimensión exterior superior a 50 cm).
  6. Equipos de informática y telecomunicaciones pequeños (sin ninguna dimensión exterior superior a los 50 cm).
  7. Paneles fotovoltaicos grandes (con una dimensión exterior superior a 50 cm).

A partir de esa fecha pasarán a tener la obligación legal de ser reciclados estos productos que anteriormente no estaban incluidos:

  • las luminarias domésticas
  • pequeño material eléctrico (enchufes, sensores, etc.)
  • dispositivos de mando y protección eléctrica (interruptores de emergencia, relés, etc.)
  • equipos de generación, transmisión, transformación, acumulación y medición de energía (motores, convertidores, transformadores, etc.)
  • consumibles ofimáticos como cartuchos de impresión y tóneres, siempre y cuando contengan alguna parte eléctrica o electrónica
raee2

Fuente: Ambiafme

El reciclaje de RAEE en Latinoamérica

Los países latinoamericanos que más residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) generan son: Brasil con más de 1,4 millones de toneladas, México con casi un millón (el más parecido a España) y Argentina, muy por debajo con casi 300.000 toneladas. Los tres principales generadores por habitante y año son Uruguay (10,8 kg/hab), Chile (8,7 kg/hab) y Argentina (8,4 kg/hab), frente a los 20 kg que se generan por habitante en España.

gsma-unu-ewaste2015-spa-7
Uno de los principales problemas en la región es la falta de regulación sobre este tipo de residuos. Solo unos pocos países tienen proyectos de ley específicos sobre su gestión, que en la mayoría de los casos está regulada en la legislación general de residuos peligrosos. Los siete países que cuentan con legislación nacional específica son Brasil (2017), Chile (2016), Colombia (2013), Costa Rica (2010), Ecuador (2013), México (2011) y Perú (2012). Todos ellos usan el principio de Responsabilidad Ampliada del Productor como el enfoque común para la gestión de RAEE.

En Latinoamérica las instalaciones de pre-tratamiento siguen confiando principalmente en el desmontaje manual, sin que existan opciones de tratamiento final o eliminación. El potencial económico intrínseco y los beneficios ambientales del reciclaje pueden ser aprovechados solo cuando se logra la eficiencia en todas las etapas de la cadena de reciclaje. Sin estos medios adecuados, la mayoría de las partes son exportadas. De ahí que los datos de recogida separada de RAEE en la región no superen el 3% de lo generado, a excepción de México que llega al 36% mejorando incluso los datos de España (21%).


UTILIZAMOS COOKIES PARA ANALÍTICA WEB. AL CONTINUAR NAVEGANDO, ENTENDEMOS QUE LAS ACEPTA. MÁS INFORMACIÓN EN NUESTRA POLÍTICA DE COOKIES.
CERRAR
x