Tag Archives:

La responsabilidad de los productores de AEE

Los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) representan un desafío mundial porque:

  • la producción de estos dispositivos está sujeta a una red de cadenas de suministro mundiales
  • la generación de estos residuos crece en todo el mundo
  • su prevención y adecuado tratamiento requiere la participación de un conjunto diverso de actores, que a menudo abarcan fronteras nacionales y continentes

UN E-Waste

Es necesario abordar la responsabilidad de las empresas que fabrican estos aparatos. Al observar todo su ciclo de vida, desde el diseño y la producción hasta la eliminación final, es evidente que la mayoría de las iniciativas destinadas a abordar los RAEE se centran en el tratamiento al final de su vida útil (reciclaje y eliminación). De modo que se presta menos atención a la adquisición de materias primas, diseño y producción, o a la reparación, reutilización y reacondicionamiento de AEE. Esto podría deberse a la compleja estructura de los implicados e intereses comerciales que rodean a los RAEE, y a no asumir la totalidad del ciclo de vida por parte de ciertos sectores interesados.

Se debe hacer hincapié en aspectos como la vida útil del producto y el uso por parte de los consumidores, e involucrar a gobiernos y fabricantes de AEE en la regulación de la responsabilidad ampliada del productor (RAP). La RAP debe estar respaldada por la legislación y contar con medidas punitivas, mientras se logran modelos comerciales económicamente atractivos. Esto es importante porque la esperanza de vida y la “modernidad” de estos productos se acortan a marchas forzadas. Los fabricantes de AEE deberían ampliar el ciclo de vida de los productos que venden, además de extender su responsabilidad empresarial más allá de su último uso.

Fuente: http://www.zoinet.org/web/sites/default/files/publications/E-Waste-EMG-WEB.pdf

3 dudas legales sobre la recogida de RAEE

1. ¿Quién es el operador del traslado si el origen del RAEE es un punto de recogida y el destino una instalación de tratamiento?
De forma general, de acuerdo con el Real Decreto 180/2015, el operador del traslado, en el caso de que el origen sea un punto de recogida (punto limpio, distribución, instaladores, etc.) y el destino una instalación de tratamiento (almacén u otro tipo de instalación) es:
a) el gestor del almacén o de la instalación de tratamiento en el caso de que se recojan residuos de puntos de recogida (poseedores) en un único vehículo y se lleven a una instalación de tratamiento.
b) el poseedor, en caso de no existir el anterior.

2. ¿Pueden los sistemas de responsabilidad ampliada del productor ser operadores del traslado?
No, pero es necesario identificar los sistemas de responsabilidad ampliada del productor (SRAP) que financian la gestión (y el traslado) en los Documentos de Identificación, o en albaranes si no aplica el Real Decreto 180/2015.

3. ¿Quién suscribe el contrato de tratamiento de residuos establecido en el artículo 5 del Real Decreto 180/2015?
El operador y el destinatario del traslado. Los sistemas de responsabilidad ampliada del productor que organicen la gestión de los residuos podrán ser los que suscriban el contrato de tratamiento, aunque no sean operadores de los traslados en ningún caso. En el caso de que la organización y la financiación de la gestión de los RAEE se realice directamente por el poseedor de los RAEE (distribuidores, instaladores o entidades locales), el operador del traslado será el gestor que se contrate para llevar a cabo el tratamiento.

Más información: http://www.mapama.gob.es/es/calidad-y-evaluacion-ambiental/temas/prevencion-y-gestion-residuos/faqsrdraee_v2octubre2017_tcm7-403644.pdf (puntos 8.4 a 8.6)

El aumento de los residuos eléctricos y electrónicos en el mundo

Anualmente se genera casi tanto residuo eléctrico y electrónico como toneladas de aparatos se ponen en el mercado (*). Cuatro grandes tendencias son las responsables de este fenómeno:

  1. Más gadgets: El acelerado desarrollo tecnológico está impulsando la introducción de nuevos productos, particularmente en la categoría de electrónica portátil, como tabletas y relojes inteligentes.
  2. Más consumidores: En el Este y Sudeste Asiático (Vietnam, Tailandia, Taiwán, Singapur, Filipinas, Malasia, Corea del Sur, Japón, Indonesia, Hong Kong, China y Camboya), hay países en vías de industrialización con una población en constante crecimiento, y también hay una clase media expandiéndose rápidamente que puede permitirse comprar más aparatos.
  3. Disminución de la vida útil: El ciclo de vida de los dispositivos ha disminuido, no solo debido a que la tecnología avanza tan rápido que hace que lo más antiguo sea inútil por incompatibilidad de hardware (por ejemplo, pen drives que reemplazan a disquetes) y requisitos de software (por ejemplo, aplicaciones que solo funcionan en versiones de sistemas operativos recientes), sino también por otros factores como las modas.
  4. Importaciones/Exportaciones: El flujo comercial de aparatos eléctricos y electrónicos proporciona una mayor disponibilidad de productos, tanto nuevos como de segunda mano, y también proporciona más futuros residuos.

Asia E-Waste Monitor

(*) En 2014 se generaron 41,8 millones de toneladas de RAEE según la Universidad de las Naciones Unidas (UNU). Se estima que, en 2012, 56,5 millones de toneladas de AEE fueron puestas en el mercado global.

Fuente: http://ewastemonitor.info/pdf/Regional-E-Waste-Monitor.pdf

Residuos eléctricos y electrónicos: entre la ambición y la realidad

Pequeños y medianos productores de aparatos eléctricos y electrónicos, entre los que también estaba Opemed como representante autorizado, distribuidores y sistemas integrados de gestión de RAEE se reunieron el mes pasado en Alemania para analizar los objetivos legales para este tipo de residuos y los problemas reales para lograrlos.

Take-e-Way

Estas fueron algunas de las conclusiones a las que se llegó en el encuentro organizado por el sistema colectivo de gestión alemán take-e-way:

1. Las futuras tasas de recogida de RAEE solo podrán cumplirse si los legisladores involucran a los ciudadanos y a los distribuidores, sin que suponga una excesiva burocracia.

2. Conocidos portales de venta online dan una impresión de legalidad pero facilitan la importación directa de productos no registrados, no fiscalizados y posiblemente peligrosos, a precio de coste al eludir el pago de varias tasas (incluida la ecotasa). Todavía no están previstas las medidas a tomar contra esta competencia desleal.

3. Debido a las diversas implementaciones de la directiva RAEE (2012/19/UE) y a las grandes discrepancias con respecto a su ejecución legal, surgen considerables obstáculos comerciales para las empresas que operan a escala europea.

4. Hay sectores empresariales (al completo o parte de ellos) que eluden la normativa RAEE, mientras que los pequeños productores son procesados ​​incluso por las más mínimas transgresiones.

5. En Alemania, la revisión de la ley RAEE trajo varias novedades que no se implementaron de manera práctica, como la disposición del representante legal autorizado, que requiere de unos ajustes urgentes.

6. La crítica constructiva de lo anteriormente descrito ha sido ignorada por parte de algunas administraciones.

7. En el encuentro, la Comisión Europea y la Agencia Federal Alemana de Protección Ambiental han mostrado su disposición a cooperar en esta materia.

8. El objetivo medioambiental de la normativa RAEE ha quedado en parte diluido en una burocracia innecesaria.

Fuente: https://www.take-e-way.com/news-press/news/news-singleview/article/weee-smes-discuss-aspirations-and-reality-with-political-representatives/

E-Scrap 2017

La próxima semana tendrá lugar en Orlando (Florida, EE.UU.) el congreso E-Scrap 2017, que reúne a la industria norteamericana del reciclaje electrónico. Uno de los conferenciantes es Jim Levine, director y fundador de Regency Technologies.

¿Qué papel tiene el reciclaje en el futuro de la gestión de la electrónica al final de su vida útil?

A medida que la composición de los materiales y los valores relativos de la electrónica (materias primas) continúan evolucionando y cambiando, los recicladores tendrán que hacer frente a la forma en que se procesa el material, así como la necesidad de abordar su modelo económico para proporcionar el servicio de manera segura y sostenible.
La reutilización también seguirá desempeñando un papel importante en el ecosistema, ya sea de dispositivos completos o de partes.

¿Hay alguna manera en la que el reciclaje electrónico deba cambiar para prosperar?

De nuevo, la cadena de suministro evolucionará y será lo que es. El papel del reciclaje es estar en primera línea al final de la vida útil para descubrir la mejor manera de guiar. Una de las partes más emocionantes del reciclaje electrónico es ver toda la evolución y tratar de averiguar los “mejores” métodos. Ahí radica también el desafío. A diferencia de los modelos tradicionales de reciclaje de metales, la electrónica cambia a una velocidad tan rápida que la norma se convierte en la gestión de excepciones. Para tener éxito, una empresa tendrá que ser capaz de adaptarse a los cambios rápidamente, lo que es más fácil de decir que de hacer.

¿Cuál será el próximo dispositivo particularmente difícil de tratar para las empresas de reciclaje de electrónica?

Cualquier cosa (y todo) con baterías. Parece que se están desarrollando nuevas sustancias químicas cada día y hay múltiples maneras en las que deben ser tratadas. Afecta a todos los aspectos del negocio desde operaciones en adelante, salud y seguridad ambiental, logística, seguros, reutilización, etc… Están aquí, creciendo, desafiando y tienen que ser gestionadas.

E-SCRAP 2017

Fuente: https://resource-recycling.com/e-scrap/2017/08/21/meet-speakers-jim-levine-ceo-regency-technologies

Garantizar el adecuado tratamiento del residuo

¿Cómo se puede asegurar la correcta descontaminación y tratamiento de los residuos, especialmente de los peligrosos?

Muchos residuos acaban en manos de agentes no autorizados y acaban emitiendo a la atmósfera gases contaminantes, o se arrojan a nuestros campos y ríos millones de kilos de residuos con sustancias tóxicas para el medio ambiente y, por extensión, para la salud de flora, fauna y seres humanos.

Por ello es necesario que el sector de la distribución contribuya a que disminuyan las cantidades de residuos que se desvían hacia circuitos ilegales. También es fundamental la concienciación de la ciudadanía, que tiene el deber de tirar cada residuo en su lugar correspondiente con el fin de facilitar su reciclaje y evitar que contamine.

RAEEgestion

Es necesario que se persiga, se inspeccione y se sancione aquellas irregularidades que se contemplen en todos los lugares donde se descubran. Los Sistemas de Responsabilidad Ampliada del Productor (SRAP) deben garantizar un servicio universal y un sistema correcto de tratamiento de los residuos, pudiendo recogerlos en cualquier punto de la geografía española.

Por ejemplo, deberían extenderse los contenedores (de pilas, lámparas, medicamentos, pequeños aparatos eléctricos o electrónicos…) en puntos de venta para recoger de forma selectiva en tiendas, de forma que estas también se comprometan a facilitar la gestión del residuo que los consumidores quieran llevar allí. Todos estos residuos conllevan además la exigencia de la recogida separada, sin mezclar con el resto. La red de las tiendas de distribución (tiendas de electrodomésticos, supermercados, farmacias…) juega un papel fundamental por su proximidad al ciudadano. La recogida de residuos de esta forma permite garantizar la trazabilidad de los residuos, desde que se recogen hasta que se gestionan correctamente.

La responsabilidad ampliada del productor

La Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados dedica un título a la “Responsabilidad ampliada del productor del producto” (RAP). En él se explica que en aplicación del principio de «quien contamina paga» la persona física o jurídica que fabrique, importe o adquiera en otros estados miembros de la Unión Europea, tiene la obligación de asumir la financiación de la gestión de los residuos que proceden de sus productos. La RAP abarca todo el ciclo de vida del producto, desde su fabricación hasta que se convierte en residuo. La primera vez que se estableció la responsabilidad del productor en la gestión de residuos fue en la Directiva 2002/96/CE del Parlamento Europeo y el Consejo, de 27 de enero de 2003.

Responsabilidad Ampliada del Productor

 

La responsabilidad ampliada del productor es un medio para estimular la prevención, el ecodiseño y la reciclabilidad de los productos, y para ello comprende una serie de obligaciones, que se asumen a través de sistemas individuales o colectivos de responsabilidad ampliada (SRAP). Estas obligaciones son, fundamentalmente, relativas a la prevención, puesta en el mercado y a la recogida de residuos (con una cantidad mínima exigida). La responsabilidad ampliada del productor se aplica actualmente a diversos flujos presentes en los residuos tales como envases, RAEEs, pilas y acumuladores, aceite, neumáticos, etc.

Una sociedad consumista como la nuestra lleva aparejada un peligroso incremento de residuos. Cuanto más se consume, más basura se genera. Y esos residuos se han convertido en un problema medioambiental de primer orden, por eso su gestión eficiente es fundamental. Hay muchas soluciones para resolver este problema, y la lucha contra las importaciones y las exportaciones fraudulentas de productos sometidos a responsabilidad ampliada del productor es una de ellas.

El coste global de los residuos electrónicos

Los consumidores sustituyen los aparatos electrónicos al menor inconveniente, y pocos eligen la reparación sobre el reemplazo. Y ese aumento en el consumo de la electrónica tiene dos efectos medioambientales adversos:

  1. Incrementa la extracción de minerales escasos como oro, plata, platino, titanio, mercurio, plomo o cobre.
  2. Las grandes cantidades de dispositivos desechados producen unos residuos contaminantes de difícil gestión. En las plantas de reciclaje, los dispositivos tienen que ser laboriosamente ordenados y desmontados, con especial atención a los materiales tóxicos. Esto puede llegar a hacer inviable el negocio de su reciclaje.
¿De quién es la responsabilidad?
  1. La reparación y reutilización son la mejor opción, pero la obsolescencia obstaculiza una segunda oportunidad si los dispositivos antiguos no reciben soporte de fabricantes y desarrolladores. Ellos son los que hacen cada vez menos viable mantener un viejo aparato, incluso haciendo (mal) uso de las actualizaciones de software para acabar de inutilizarlo.
  2. Los gobiernos deben regular la gestión de estos residuos. Además de premiar a las empresas con buenas prácticas (sin obsolescencia programada, que alarguen la vida útil, con programas de recompra y reciclaje de antiguos modelos…) o fomentar la creación de centros de reparación y reutilización, con beneficios sociales añadidos como dar trabajo a personas en riesgo de exclusión social.
  3. Los consumidores pueden resistirse, o al menos retrasar, la adquisición de nuevos dispositivos hasta que realmente los necesiten. Pueden reparar y/o revender dispositivos cuando sea posible. Y sino, como mínimo, los deberían reciclar.

La electrónica siempre ha producido residuos complejos, pero la cantidad y la velocidad de descarte ha aumentado exponencialmente en los últimos años. Hubo un tiempo en que los televisores se mantenían durante más de una década, pero ahora casi no hay ningún dispositivo que dure más de un par de años en manos del propietario original.

Fuente: http://www.theatlantic.com/technology/archive/2016/09/the-global-cost-of-electronic-waste/502019/

La era electrónica

Los electrodomésticos y demás dispositivos electrónicos cuyo número y uso no para de crecer, están omnipresentes en nuestras vidas. Estos dispositivos, alimentados por baterías o con electricidad, se utilizan en todas las partes del mundo y por todos los estratos de la sociedad.

arbol RAEEAsia es a la vez el mayor fabricante y el mercado más grande de aparatos eléctricos y electrónicos (AEE) del mundo, llegando a consumir casi la mitad de lo que se pone en el mercado mundial. En 2014, Asia generó 16 millones de toneladas de residuos electrónicos, lo que equivale a 3,7 kg por habitante frente a los 15,6 kg por habitante en Europa. A medida que los países asiáticos se industrializan rápidamente y sus ciudadanos disfrutan de mayores ingresos y niveles de vida, el número de productos consumidos y eliminados seguirá aumentando.

La gestión adecuada de estos aparatos al final de su vida útil no supone solo un beneficio medioambiental y económico, sino que además preserva la salud pública, perjudicada por prácticas de reciclaje inapropiadas que emiten sustancias peligrosas. La correcta gestión también preserva recursos limitados que son esenciales para la producción de dispositivos de alta tecnología.

Japón ha estado a la vanguardia de los desarrollos de tecnología digital y es el epicentro de algunos de los mayores fabricantes de AEE del mundo. También ha sido pionero y líder global en la implementación de un sistema basado en la responsabilidad ampliada de los productores para estos residuos, gracias a su consolidado marco de gestión de residuos sólidos. Como parte de los compromisos globales para una mejor gestión de RAEE, Japón ha apoyado técnica y financieramente diversos tipos de actividades a través de programas internacionales.

De la misma forma que las cadenas de suministro de los AEE son de naturaleza global, también lo son las cadenas inversas al final de la vida útil con un gran comercio internacional de residuos. Su crecimiento exponencial y las controversias internacionales sobre estos acuerdos transfronterizos han llevado al desarrollo de regulaciones tanto nacionales como internacionales.

Fuente: http://ewastemonitor.info/pdf/Regional-E-Waste-Monitor.pdf

Jornada sobre Prevención y Preparación para la Reutilización de RAEE

Rechaza lo que no necesites,
Reduce lo que necesitas,
Reutiliza lo que consumes,
Recicla lo que no puedas rechazar, reducir o reutilizar
Bea Johnson

El pasado 25 de mayo tuvo lugar en Valencia la primera jornada sobre prevención y preparación para la reutilización de residuos eléctricos y electrónicos (RAEE). El encuentro, organizado por la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural de la Generalitat Valenciana y los Sistemas Colectivos de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP) de RAEE, surge por la urgencia de cumplir con los objetivos impuestos en el Real Decreto 110/2015 en materia de reutilización.

La jornada se dividía en cuatro bloques diferenciados:
1) La prevención desde un punto de vista institucional
2) La prevención desde el punto de vista del productor de los futuros residuos en los sectores de iluminación, tecnología sanitaria y ofimática
3) La reutilización y preparación para la reutilización en una economía circular desde cuatro puntos de vista: productores, administración, ONG y SCRAP
4) Análisis y perspectivas de futuro en materia de prevención

La conclusión evidente de todo lo que se expuso es la necesidad de alargar la vida útil de los productos para así retrasar/evitar su gestión como residuo y el impacto ambiental asociado al producto nuevo que lo reemplazaría.

IHOBE


UTILIZAMOS COOKIES PARA ANALÍTICA WEB. AL CONTINUAR NAVEGANDO, ENTENDEMOS QUE LAS ACEPTA. MÁS INFORMACIÓN EN NUESTRA POLÍTICA DE COOKIES.
CERRAR
x