Tag Archives:

¿Son los bioplásticos más seguros que los plásticos convencionales?

Los bioplásticos y los materiales de base vegetal se comercializan como una alternativa sostenible a los plásticos convencionales. Sin embargo, se sabe poco con respecto a las sustancias químicas que contienen y a la seguridad de estos compuestos. En un reciente estudio han analizado 43 productos cotidianos de base biológica y/o biodegradables en contacto con alimentos. Dos tercios (67%) de las muestras tenían una toxicidad de base, un 42% se oxidaban y un 23% presentaban la capacidad de suprimir la acción de la testosterona en mamíferos.

Las muestras de materiales a base de celulosa y almidón generalmente provocaron una fuerte toxicidad in vitro y contenían más compuestos químicos. Las trazas toxicológicas y químicas del Bio PE, Bio PET, PBAT, PBS, PLA, PHA y los materiales a base de bambú variaban según el producto. La toxicidad era menos frecuente y potente en las materias primas que en los productos finales. Una comparación con los plásticos convencionales indica que los bioplásticos y los materiales de base vegetal son igualmente tóxicos.

Biopolímeros

Este estudio pone de relieve la necesidad de centrarse más en los aspectos de la seguridad química al diseñar alternativas plásticas verdaderamente “mejores”. Porque ahora mismo se está utilizando la etiqueta “eco” o “bio” como reclamo positivo en estos productos.

Fuente: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0160412020320213#!

¿Qué es el reciclaje químico?

El reciclaje químico generalmente se refiere a tecnologías que descomponen el plástico en combustible o plástico nuevo (repolimerización) con alguna combinación de calor, presión, oxígeno empobrecido, catalizadores y/o disolventes. La pirólisis y la gasificación utilizan calor con oxígeno limitado para descomponer los polímeros sin que haya combustión. Ambas tecnologías pueden funcionar con mezclas de polímeros para producir un aceite similar al diésel y un gas con alto contenido en hidrógeno (H₂) y monóxido de carbono (CO). Las tecnologías basadas en disolventes están aún menos maduras en comparación con la pirólisis y la gasificación. La solvolisis elimina las impurezas del plástico sin descomponer los polímeros, y otras tecnologías disolventes dividen los polímeros en monómeros. Estas últimas tienen una menor huella de carbono porque sus procesos no requieren energía.

Reciclaje químico

Actualmente, el reciclaje químico todavía no está implantado a escala comercial. Las plantas deben superar obstáculos tecnológicos en cada fase del proceso, desde el procesamiento de las materias primas hasta la limpieza y mejora del gas y fuel obtenidos. Por otra parte, cuando se trata de realizar una repolimerización (plástico a plástico) el producto resultante no puede competir con polímeros vírgenes. Sin embargo, el reciclaje químico es útil para los plásticos que no pueden ser reciclados mecánicamente (todo lo que sea films y láminas plásticas), porque de esa forma pueden convertirse en un subproducto (gas, fuel) que se reintroduce en la cadena de valor.

El (complejo) proceso del reciclaje del plástico

El reciclaje de plástico, a excepción del PET, resulta demasiado complejo y costoso. La dificultad del reciclado reside en una de sus características principales: la diversidad. PEAD, PEBD, PP, PVC, PS, PB… son algunas de las variedades RECICLABLES existentes en el mercado y pueden proceder de rechazo industrial, postconsumo y agrícola.

El plástico viene marcado con el Código de Identificación Plástico o RIC (de sus siglas en inglés Resin Identification Code). Con la ayuda de este código se puede hacer una primera separación a grosso modo y luego se hace una separación más exacta, principalmente con métodos de identificación con infrarrojos. El aumento de la automatización en las plantas de selección de envases repercute positivamente en la efectividad de las mismas. En España el 56% de las 96 instalaciones ya son automáticas.

La singularidad de las plantas españolas respecto a otros países de la Unión Europea es que reciclan los cuatro grupos de plásticos: botellas de agua y refrescos, envases de leche y detergentes, bolsas y filmes, así como yogures y bandejas, frente a otros países que se centran en uno o dos de ellos.

Reciclaje plástico

Gráfico elaborado por www.acteco.es

Tras la separación, las balas de plásticos procedentes de la planta de selección de materiales, llegan a la planta de reciclado, donde se trituran, se someten a varias etapas de lavado, se secan, se homogeneizan para formar un aglomerado plástico y se extrusionan formando largos filamentos. Durante el granceado se obtienen unas pequeñas bolitas (granza) que se almacenan en sacos para su uso como nueva materia prima disponible para nuevas aplicaciones.

Para algunos plásticos, la cantidad de energía que se obtiene de la incineración supera la que se necesita para alimentar el proceso de colecta, separación y reciclaje. Las plantas de incineración constituyen la mejor opción para valorizar el plástico. Una parte se transforma en sustitutos de combustible –el plástico es un derivado del petróleo– y se utiliza en las cementeras. Solo se recicla entre el 10 y el 15%. Por cada kilo de plástico reciclado se ahorra un litro de petróleo y 2,5 kilos de CO2.

Sin embargo, no todo el plástico que se arroja al contenedor se recicla. Los que contienen demasiada tinta no son aprovechables, porque la tinta disminuye la viscosidad del plástico y no se pueden reutilizar en el proceso de extrusión del material. Los tubos de pomada o los envases de yogures, ni siquiera cubren los gastos de su propio reciclaje. Antes los tapones que no estaban separados no se reciclaban, pero gracias a las ONGs que los recogen, ya tienen valor y pueden volver a convertirse en plástico de nuevo. Los residuos industriales y del artesanado son los más preciados porque son homogéneos, abundantes y, por lo general, menos sucios.

En conclusión, el reciclaje del plástico consiste en convertirlo en otros objetos no reciclables (lo que se llama downcycling en oposición a upcycling), plásticos de inferior calidad, textiles…

6 formas de mitigar el problema del plástico para alimentos

Estas son las seis maneras a las que más recurre el sector alimentario para mejorar el problema del plástico:

  1. Reducir el peso del envase. Por ejemplo, reemplazando tapas por film transparente, agujereando el embalaje o agrupando productos en lugar de empaquetarlos individualmente.
  2. Utilizar más plástico reciclado en el embalaje. Para ser reciclado en un nuevo envase alimenticio de alta calidad, se debe demostrar que el 95% del material fue utilizado anteriormente para alimentos. En la actualidad esto es posible para el plástico PET (que se convierte en rPET), pero no para otros tipos.
  3. Mejorar la reciclabilidad de los envases (relacionado con el punto anterior). Solo hay que:
    A) elegir un tipo común de plástico (como PE, PP o PET)
    B) elegir un color común (blanco o transparente)
    C) evitar combinaciones de materiales, como ventanas de plástico en envases de cartón.
  4. Utilizar más plástico de base biológica y/o biodegradable, que actualmente representa menos del 1% de todo el que se produce. Los plásticos de origen biológico más utilizados son bio-PET (por ejemplo, para botellas de refrescos) y PLA (utilizados en bandejas de carne y verduras). Por desgracia, este tipo de plástico supone ahora mismo un problema en las plantas de reciclaje y compostaje.
  5. Pasar de envases no reutilizables a reutilizables. En supermercados para la venta a granel o para ventas online de un mismo producto recurrente.
  6. Utilizar otros materiales de embalaje. Pero para muchos productos frescos (como carnes, quesos, pescados y verduras) ni siquiera hay alternativas más sostenibles.

The_plastic_puzzle

Fuente: https://think.ing.com/uploads/reports/ING_-_The_plastic_puzzle_-_December_2019_%28003%29.pdf

Por qué reciclar el plástico no es una solución

El reciclaje de residuos domésticos requiere una clasificación a gran escala y esa es la razón por la cual la mayoría de los países desarrollados tienen contenedores codificados por colores: para mantener el residuo tan puro como sea posible. Esta clasificación es aún más crucial actualmente porque se demanda material de mayor calidad para reciclar.

Reciclar aluminio, por ejemplo, es sencillo, rentable y ecológico: fabricar una lata de aluminio reciclado reduce su huella de carbono hasta en un 95%. Pero con el plástico, no es tan simple. Si bien casi todos los plásticos pueden reciclarse, en la práctica muchos no se reciclan porque el proceso es costoso, complicado y el producto resultante es de menor calidad. Tampoco está clara la reducción de emisiones de carbono con respecto al plástico virgen, que hasta puede llegar a ser más barato que el reciclado.

Plaxx

Cambiar el plástico por vidrio o metal no es la mejor solución porque tienen una huella de carbono mucho mayor. La gran esperanza podría ser el reciclaje químico, es decir, convertir los plásticos más problemáticos (bolsas, film transparente, plásticos negros) en líquido o gas, a través de procesos industriales que descomponen el polímero en monómeros. Tal y como se ve en la imagen, el resultado líquido puede ser una cera de petróleo con más contenido en carbono, fueloil sin apenas azufre o materia prima reciclada para producir nuevos plásticos.

Fuente: https://www.theguardian.com/environment/2019/aug/17/plastic-recycling-myth-what-really-happens-your-rubbish

El plástico de los RAEE

Los polímeros (plásticos) más usados en aparatos eléctricos y electrónicos son el poliestireno, ABS, polipropileno, policarbonato, poliamida y tereftalato de polibuteno. Actualmente solo se ha reducido la producción de plásticos para pantallas y lámparas. Los plásticos utilizados en el sector automovilístico y en aparatos eléctricos y electrónicos representan entre el 13 y el 16% de toda la demanda europea de plásticos.

Demanda de plástico por sectores en 2017

Demanda de plástico por sectores en 2017

De las 1,2 millones de toneladas de plástico recogidas de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) en 2017, el 75% se exportó y aproximadamente 300.000 toneladas se trataron adecuadamente en instalaciones especializadas de Europa. Sin embargo, su capacidad de reciclaje da para unos 3 millones de toneladas, de modo que permitir la libre circulación de RAEE en los Estados miembros aumentaría las toneladas tratadas.

La presencia de metales preciosos en muchos componentes electrónicos disminuye las operaciones de recuperación de los plásticos, y supone la incineración la mayoría de las veces, o la valorización energética en el mejor de los casos.

Convertir los residuos plásticos en un material de alta calidad es clave para luchar contra el cambio climático y la basura marina, ahorrar recursos naturales y evitar que los residuos acaben en vertederos o incinerados. Lograrlo depende de mejorar el sistema de recogida y la infraestructura de clasificación. Aunque lo más deseable sería que se tuviera en cuenta la reciclabilidad desde el diseño de producto, porque así se ayudaría a las instalaciones a tratar los RAEE de manera más eficiente, garantizando una mayor calidad y variedad de plásticos a tratar.

Fuente: https://www.plasticsrecyclers.eu/engineering-plastics-growing-recycling-market

Perspectivas del medio ambiente mundial

En el sexto informe que recientemente ha presentado la ONU sobre las Perspectivas del medio ambiente mundial, se destaca lo siguiente respecto a los residuos:

♦  El ritmo del consumo y las actividades lineales (extraer – fabricar – usar – desechar) ha incrementado la explotación de los recursos más allá de la capacidad de recuperación de los sistemas ecológicos. Entre las prácticas inadecuadas y, en algunos casos ilegales, cabe destacar las relacionadas con los residuos alimentarios, electrónicos, la basura marina, el tráfico de residuos y la delincuencia. Los países desarrollados cuentan con políticas para promover la reducción de residuos y el uso eficiente de los recursos, mientras que los países en desarrollo siguen enfrentándose a retos de gestión básicos, como el vertido abierto, la incineración y el acceso inadecuado a los servicios. Una economía circular en la que los productos se reducen, reutilizan, reelaboran y reacondicionan puede impulsar una producción y un consumo más sostenibles y extendidos, con miras a alcanzar el desarrollo sostenible.

geo6_report

♦  Mejorar la gestión de los residuos, incluido el reciclaje y la gestión de la vida útil, es la solución a corto plazo más urgente para reducir los vertidos de basura a los océanos. Entre las soluciones a largo plazo figuran que los gobiernos tomen medidas, cambios individuales y estructurales que reduzcan la contaminación, y un aumento del reciclaje y la reutilización. Debe aplicarse un enfoque que tenga en cuenta todo el ciclo de vida del producto. No existe hasta ahora ningún acuerdo mundial que trate el problema de la basura marina y los microplásticos de forma amplia e integrada.

Fuente: https://www.unenvironment.org/es/resources/perspectivas-del-medio-ambiente-mundial-6

El problema del plástico

Como máximo exponente del usar y tirar, los residuos plásticos son un grave problema medioambiental:

  1. Son derivados del petróleo, es decir, de un recurso no renovable.
  2. Se generan en enormes cantidades que no son gestionadas adecuadamente.
  3. En ausencia de gestión, permanecen en el medio ambiente tanto tiempo que incluso se han introducido en nuestra cadena alimentaria.

¿Cuáles son las soluciones?

  1. La única solución es utilizar otros materiales que no sean plásticos como cartón, madera, bambú. Aunque más caras, sí existen opciones.
  2. Si hay que utilizarlo, mejor si está hecho de residuos, ya sean orgánicos o plásticos, para que su ciclo sea circular en vez de lineal (usar y tirar):

a) Los plásticos biodegradables/compostables serían también una buena alternativa, pero con el inconveniente de que estos plásticos no son mecánicamente reciclables y son apenas reutilizables por su fragilidad. Además, deben tener especificado el tiempo y en qué condiciones desaparecen*.
b) Los bioplásticos o los plásticos 100% reciclados resolverían solo el primer problema porque procederían de fuentes renovables (ya sean plantas o residuos plásticos), empleando eso sí, menos gases de efecto invernadero en su fabricación.

Biopolímeros

En los últimos años se han puesto en el mercado plásticos etiquetados como «oxodegradables». Son plásticos convencionales a los que se añaden unos aditivos que actúan como catalizadores para microfragmentar con ayuda de la luz, calor o rayos ultravioleta. No son una solución al problema de la contaminación ocasionada por abandono (littering), sino que más bien lo agravan.

* La biodegradación o reciclaje orgánico es un proceso químico en el que los materiales se metabolizan en dióxido de carbono (y según las condiciones, también metano), agua y biomasa con la ayuda de microorganismos.

El poliéster reciclado

Las botellas de bebidas hechas de plástico PET (tereftalato de polietileno) pueden convertirse, entre otras cosas, en fibra de poliéster reciclado, la materia prima usada en la confección de tejidos de ropa o para automoción. Este poliéster consume menos agua, menos energía y menos recursos naturales. Además, aporta al hilo fabricado un plus de durabilidad y consistencia, que le faltaba al algodón reciclado pero, por contra, no es (fácilmente) reciclable ni biodegradable.

Textile-Exchange_Preferred-Fiber-Materials-Market-Report_2017El proceso para obtener el hilo reciclado a partir de botellas empieza por separarlas dependiendo de su color y quitarles los restos de papel u otros tipos de plásticos que no sean PET, como por ejemplo, el tapón. Una vez se ha clasificado el material, se corta en trozos pequeños, se lava y se introduce en una máquina (extrusora) que los fundirá y así se producirá el hilo reciclado. Este hilo estará listo para transformarse en tejido con el que confeccionar prendas.

Empresas que trabajan con poliéster reciclado

Las marcas deportivas son las que más están generalizando este tipo de tejido, como es el caso de Nike, la que más lo utiliza (en toneladas). Según Inditex, entre el 5% y el 10% de la ropa que vende en Zara es reciclada. Y a nivel mundial, Textile Exchange estima que en 2016 aproximadamente el 7% de todo el polyester era reciclado y mayoritariamente para empresas norteamericanas (ver imagen). Esta mínima producción es debida a las dudas sobre su calidad y al precio (por la escasez de PET reciclable y de plantas capaces de reciclarlo como textil).

Bolsas de la compra. ¿Cuál es más ecológica?

En términos del calentamiento global que producen y de lo que agotan los recursos naturales no renovables (potencial de agotamiento abiótico, ADP), en un estudio* de 2006 se descubrió lo siguiente con respecto a las bolsas de la compra:

  • El impacto medioambiental de cualquier tipo de bolsa está determinado por su uso y sus etapas de producción. Su transporte, su envasado y la gestión al final de su vida útil tienen una influencia mínima.
  • El reciclaje o el compostaje generalmente producen solo una pequeña reducción del potencial de calentamiento global y de agotamiento abiótico.
  • Independientemente del tipo de bolsa que se use, la clave para reducir su impacto es reutilizarla tantas veces como sea posible.
  • Cuando la reutilización para compras no sea posible, cualquier otro tipo de uso resulta más beneficioso (por ejemplo como bolsa de basura) que reciclarlas.
  • Las bolsas de mezcla de almidón y poliéster son peores que las bolsas de plástico convencionales, debido tanto al aumento del peso de la bolsa como al mayor impacto en la producción del material.
  • Las bolsas de papel, de polietileno de baja densidad (PEBD), de polipropileno (PP) sin tejer y las de algodón deben ser reutilizadas al menos 3, 4, 11 y 131 veces respectivamente para asegurar que su potencial de calentamiento global sea menor que las bolsas convencionales de polietileno de alta densidad (PEAD) sin reutilizar.

La parte que no se analizó en el estudio es lo altamente perjudicial que es para el medio ambiente el plástico abandonado, ya sea en tierra o en mar. Porque a diferencia del papel o el algodón, el plástico tardaría siglos en descomponerse. Por tanto, las mencionadas ventajas de las bolsas de plástico solo son efectivas si nos responsabilizamos de ellas y evitamos que puedan llegar a contaminar. Teniendo en cuenta este último punto este sería el ranking de bolsas más ecológicas:

*Fuente: https://www.gov.uk/government/publications/life-cycle-assessment-of-supermarket-carrierbags-a-review-of-the-bags-available-in-2006

SOLO UTILIZAMOS LAS COOKIES NECESARIAS Y QUE NO SE ALMACENAN EN SU NAVEGADOR. MÁS INFORMACIÓN EN NUESTRA POLÍTICA DE COOKIES.
CERRAR
x